Hasta rodar en el profundo abismo

Fiel á su mal, de su dolor esclava.

¡Ah! Cuando amaba el bien, ¿cómo así pudo

Hacer traición á su virtud sin mancha,

Malgastar las riquezas de su espíritu,

Vender su cuerpo, condenar su alma?

Es que en medio del vaso corrompido

Donde su sed ardiente se apagaba,

De un amor inmortal, los leves átomos

Sin mancharse, en la atmósfera flotaban.