—Mezquinos
Aun más que torpes son—prorrumpirían
Los fieros hijos del jardín de España
Con rudo enojo levantando el grito.
Mas nosotros, si talan nuestros bosques
Que cuentan siglos... ¡quedan ya tan pocos!
Y ajena voluntad su imperio ejerce
En lo que es nuestro, cosas de la vida
Nos parecen quizás, vanas y fútiles
Que á nadie ofenden ni á ninguno importan