¡Descansa en paz...! Mas no, no descanses. Prosiga
tu alma su obra de luz desde la eternidad,
y guíe a nuestros pueblos tu inspiración, amiga
de lo bello y lo justo, del Bien y la Verdad.

¡Tu presencia abolida, que crezca tu memoria;
alce tu monumento su augusta majestad;
y que tu obra, tu nombre, tu prestigio, tu gloria,
sean, como la América, para la Humanidad!

FRANCE-AMÉRIQUE