El conde de P... apuesta con un amigo que irá a París a ganarse la vida pidiendo limosna y tocando la guitarra por las calles. Y lo hace.
Hay otras tantas cosas delicadas de citar, por la altura de los personajes que tomaron parte; pero que, aunque la Prensa no se haya ocupado de ellas, están en la memoria de todo Madrid.
Así, nuestros indios con su fun ya veis que se han quedado un poco atrás. Sus ocurrencias no son causadas por el soplo que viene de la Pampa y que aun trae el eco del malón. La «indiada» de las noches alegres bonaerenses tendría que aprender de los descendientes de ilustres casas, de jóvenes cuyos cuarteles de familia tienen la consagración de muchos reyes. La filosofía del asunto sería que el deseo del mal por el mal es innato, y que el sentido de la perversidad de que habla Poe duerme en su célula, esperando la oportunidad de aparecer. El estudio y el trabajo son los únicos antídotos contra ese veneno natural e íntimo. Con ellos se doma la fierecilla que va con nosotros. Mas en las clases ricas y extrañas a todo lo que no sea capricho y goce de la existencia, entre la ociosidad y el fastidio, el trabajo y el estudio no pueden obrar. Agregar a esto los privilegios sociales, la pobreza fisiológica y la degeneración demostrada de las familias nobiliarias, y decidme si se puede «hacer patria» con tales elementos.
No, no puede aguardar nada España de su aristocracia. La salvación si viene, vendrá del pueblo guiado por su instinto propio, de la parte laboriosa que representa las energías que quedan del espíritu español, libre de políticos logreros y de pastores lobos.
CONGRESO SOCIAL Y ECONÓMICO IBERO-AMERICANO
21 de febrero de 1900.