¿Por qué Dios, en Lourdes, no puede resucitar a un muerto, siendo esto más fácil que hacer nacer el número de niños que seguramente nace allí diariamente?

¿Por qué Dios no puede curar más que un diez por ciento de los enfermos que van a Lourdes, ni reconstituir piernas amputadas, ni repartir su bien y su bondad con la misma abundancia con que Cristo dió de comer a 5.000 hombres, y con la seguridad y grandeza con que levantó a Lázaro, ya podrido, de su sepulcro, y con la certeza que Dios da la mies al campo?

No creo que esos milagros sean hechos por Dios, y si no lo son, son obra de su enemigo.

Son obra del Genio del Mal. De la entidad Demonio.

Y si fuera Dios quien los hiciera, no resultaría un diez por ciento del milagro, sino el milagro completo, pues según derrama Dios la luz del sol sobre justos e injustos, y llueve sobre buenos y malos, como dice Jesús, asimismo daría alivio y curación a todos los que se toman el trabajo de ir a Lourdes para ser curados por la gracia Divina.

Sin embargo, Roma, que desconfía mucho del milagro de Lourdes, quiere valerse de él para prolongar por más tiempo su dominio en el mundo.

El poder y el prestigio romanos están en las últimas, y Roma hace hoy alianzas con todo lo que cree que puede salvarla. Esa es su política presente.

Suponiendo que los milagros de Lourdes sean hechos por Dios con el objeto de levantar la fe católica y proteger a Roma y sus clérigos, éstos están dando ejemplo de una inconcebible ingratitud al Ser Supremo, no reconociendo esos milagros como artículo de fe; y si no, dan prueba de una gran apostasía entregándose hipócritamente a la especulación con un hecho que no creen procedente de la Divina Providencia.

Además de eso, debemos observar que esa celeste religión está recibiendo desde hace tiempo los golpes más rudos que la política del mundo puede darla. Por todas partes está perseguida. Ella cree que tiene vida eterna, pero toma sus precauciones atesorando cuanto puede por si vienen los malos días. Hoy no hay en ella sino especulación. Amor al dinero.