Por lo que entrañan y lo que dejan gráficamente significado, las caricaturas son muy valiosas lecciones, y en este caso hay innumerables obras de dibujantes ingleses y americanos.

En una está el «Colonel Jonathan J. Bull», o lo que llegará a ser John Bull. En un fondo londinense, pero lleno de casas a lo yanqui, está plantado John Bull, la personificación simbólica de Inglaterra. Pero viste un traje que participa del traje propio conocido y del del tío Sam. A su lado está el águila americana, pero con cabeza de león, del león británico. Esa híbrida mezcla quiere decir demasiado para detenerse a explicarla. El dibujo es del Punck.

Ya he hecho referencia al sombrero-trampa que coge los pollitos de las Antillas. En otra caricatura, a propósito de la tarifa Wal, se alude a la anexión de Cuba. La única salvación está, ante el muro levantado, en un santos-dumont que se llama Annexation y que va montado por un cubano. Ambas caricaturas son de origen yanqui.

Hay otra del Punck de Nueva York, en que, ante las naciones de Europa, gallos enjaulados en la jaula de la doctrina de Monroe, se pasea, gallo enorme entre los pollos de las naciones latinas de América, el Uncle Sam. En otra el mapa de la América del Sur forma una cabeza cuyo sombrero es el del mismo Tío. En otra, con motivo de la terminación del tratado Clayton Bulwer, John Bull se inclina descubierto al abrir una puerta por la que entra orgulloso, armado de pico y pala, a abrir el canal de Nicaragua, el Tío consabido. En otra, un monstruo, una extraordinaria serpiente marina formada de arados, locomotoras, vagones, bolsas de trigo, máquinas agrícolas, barricas y algodón, avanza hacia el continente europeo, y a su vista salen corriendo, espantados, los tipos representativos de las naciones de Europa, John Bull el primero. Y en otras, ya es John Bull que sale a pasear por su propio país, y se encuentra con que todas las propiedades que ve están compradas por capitalistas norteamericanos; ya es el mismo John Bull que trabaja en una oficina en donde todo es «made in U. S.», o en una calle no encuentra tranvía en que subir que no sea de Compañía americana. Aquí va Jonathan llevándose un talego que representa el comercio del mundo, y a su paso atropella a las naciones del viejo mundo; más allá se demuestran las victorias seguidas de los Estados Unidos en materia de sport. O se ve a John Bull víctima de una pesadilla, viendo por todas partes tíos Samueles que le estorban el paso, que le prenden, que le juzgan, que le pegan en el box, que le dejan sentarse, que le vencen a la carrera o que se ganan todos los aplausos en los teatros. Por un lado, un retrato charge de Pierpont Morgan, cubierto con un sombrero que simboliza los truts y vestido de un chaleco de dollars. En otra parte, él mismo, como Atlas, lleva el mundo al hombro; y en otras tiene los tentáculos de un pulpo, o va en una bicicleta cuyas dos ruedas son los dos hemisferios del planeta.

¿Cuáles son los medios con que la dominadora América americaniza? Tiene la religión, por medio de sus innumerables ejércitos de misioneros y asociaciones de todos los cultos e iglesias americanas.

Hasta el espiritismo ha sido un útil medio en sus manos. Luego, la obra del Christian Endeavour movement, se ha extendido en toda tierra de habla inglesa.

Su influencia en el mundo intelectual y en el periodístico es grande. Desde el almanaque del Poor Richard hasta los ensayos de Emerson y la obra sociológica de Henry George. En el siglo pasado ha dado dos poetas de una originalidad y vuelo que se han impuesto al Universo: Poe y Whitman. Sus humoristas han contagiado a todas las literaturas de la tierra, a punto de hacer pesado en más de un autor «gai» francés el tradicional y ligero espíritu de la risa gala. Novelistas como Bellamy han logrado fama en un momento. Sus diarios son los colosos del diarismo mundial, y sus «magazines» son insuperables. En arte tienen un movimiento enorme que comienza a conocer el mundo; y la pintura saluda a Vhistler como la escultura a St. Gaudens, entre los grandes maestros. Su ciencia ha conseguido varias victorias. Su teatro ha invadido plenamente a Inglaterra. Su sociedad se ha ennoblecido por alianzas, gracias a su riqueza. Yanquis son la virreina de la India, lady Curzon, como la duquesa de Marlborough, y como muchas tituladas de todas las cortes de Europa. En el mundo del sport son reyes los yanquis. Y el Truts tiene carta de ciudadanía americana. Son los directores actuales de la Fuerza en la Humanidad.