LAS TRES PERLAS DEL MAR

Tres barcos muy extraordinarios eran, de lejos, como tres perlas.

Flotaban muy lindamente. La mar los hacía más bellos, como si los amase.

Las montañas parecían flores a los barcos; y los barcos parecían a las montañas chorros de agua.

Los barcos fueron lejos, muy lejos... hasta que ya no se vió nada...

SOBRE EL AGUA

Eleonora deja su anular rozar las aguas cuyo color veía obscurecerse a través de su esmeralda. El rosa de la carne surgía como un fruto en ese verde gris; una pequeña cúpula de cristal, levantada por la uña, rodeaba el dedo, formando un globo a través del cual aparecía como un objeto precioso.

EL INSECTO

El niño abrió lentamente su pequeña mano. El escarabajito estaba vuelto de espaldas, como una minúscula tortuga. Después se levantó, se puso a correr con toda ligereza de sus patas de hilo. Eleonora hizo un puente con su mano; la coccinela recorrió los dedos, dió vuelta al más chiquito y subió sobre la perla de un anillo, en donde se quedó un momento. Luego, extendiendo sus alas que se reflejaron en la perla, enrojeciéndola, voló».

Esta es una verdadera perla, digna de una verdadera niña y de un verdadero prodigio.