Fuera de su «pequeño museo», quedan de Heredia una traducción de Bernal Díaz del Castillo, un «Romancero», inferior a lo que en este sentido se encuentra en la «Leyenda de los Siglos», y «Les Conquérants de l’Or», fragmento épico que poca cosa puede agregar a su gloria.

Vivirán, pues, las medallas, los bajos relieves, las estatuetas, los templetes, las logias que construyó con amor y pasión de artista. Y vivirán, sobre todo, porque puso en ellos su vida y su alma, su constante esfuerzo y su adoración a la Belleza pura.

Por otra parte, él no quiso nunca regenerar la sociedad ni cambiar el mundo. No se dedicó a la pistonuda carrera de apóstol. Era un cuerdo.

NUEVOS POETAS DE ESPAÑA

I distinguido compañero Enrique Gómez Carrillo ha venido a verme, en su calidad de redactor de la sección de letras españolas en el Mercure de France, y me ha dicho: «Necesitamos que me conteste esta pregunta: ¿Qué piensa usted sobre el estado actual de la poesía en España?» La pregunta es compleja, porque no hay una poesía actual española, sino muchos poetas españoles. Pocos excelentes, algunos buenos, y los demás...