Sus ideas son claras y fuertes, y sus frases sin penachos.
¿Cuál es la causa de los recientes entusiasmos hiperespirituales? Según él, está en nuestra atmósfera mental. Algunas personas están satisfechas con el ideal cristiano y con la cristiana aceptación de los límites de la humana vida.
Su objeto es demostrar que la Theosophical Society, no merece una seria consideración, y que la Psychical Society, no observa las necesarias condiciones de investigación científica en sus rebuscas sobre transmisión de pensamiento—telepatía—y fantasmas, o aparecidos.
«Hay un buen número de gentes que creen en las extraordinarias doctrinas conocidas por budhismo exotérico, hacia el cual Mr. Sinnet, fué el primero en llamar la atención del público lector». El poder maravilloso de la Papisa está descrito y testificado en el Occult Nord de Sinnet.
Sedwidg se permite calificar irreverentemente ese poder de «a series of magical performance by a clever woman who called herself madame Blavastky!» El hecho más extraordinario, fué que habiéndose roto una taza, en un pic-nic, al que concurría dicha señora, ordenó ésta cavar en cierto punto del campo, en donde fué encontrada otra taza igual, la cual fué creada por ocultas y mágicas influencias.
Sedwigd pasa muy rápidamente sobre la parte biográfica de la fundadora de la Sociedad Teosófica: su origen ruso, su nacimiento en 1831; su carácter—¿soportará el señor de Morlais?:«—she appears to have been a singullary ill-natured, bad-tempered, injust, unreasonable, and, selfish person». Confesábase ella misma dotada de sobrenaturales virtudes y potencias;—su viaje, por fin, a los Estados Unidos, en 1873, donde escribió su Iesis unveiled. Allí encontró al Coronel Olcott—, «a worthy but seemingly credulons gentleman»—que fué su principal ayudante para el establecimiento de su sociedad.
Siendo la India cuna de la sabiduría esotérica, y en donde madame Blavastky fué principalmente iniciada, la cabeza, la sede teosófica, se trasladó a la India.
Ya establecida allá, «la profetisa» convirtió a muchos, entre ellos, quien sería más tarde uno de sus más sonantes trompeteros: Sinnet. Sinnet, iniciado, logró también la comunicación de los mahatmas. Los mahatmas son seres extraños, dominadores de las fuerzas ocultas de la naturaleza. Pueden hacer caer fresca, en un salón de Buenos Aires, una rosa que acaba de abrirse en París o en Calcuta. Escriben cartas mágicamente, conversan a miles de leguas de distancia, viven cientos de años, tienen ojos misteriosos, fascinadores y profundos. Así los pintan.
En las naciones occidentales, dice Sedwig, y especialmente en los Estados Unidos, han encontrado buen terreno el espiritismo, la clarovidencia, el mesmerismo.