...¿Mi Patria?... ¡Sí! Mi patria es todo un continente

sin fronteras, sin odios y sin rivalidades,

sin funambulerías y sin mediocridades,

sin canalla que erija palacios a Monroe,

sin turbas de alma triste ni «reyes paralíticos»,

ni zafios mercaderes, ni rufianes políticos...

Y sin oro de Wáshington, que envilece y corroe.

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Bien sé que hemos nacido en los tiempos amargos

de ojiazules mercurios y de frivolidad,