—¡Puede ser que asina juera!

—¡Ja! ¡ja! ¡ja!

—¿De que te ríes?...

—Estoy pensando en la mecha.

¿La mecha sí pareció?...

—¡Sin que le faltara una hebra!

—¿Pa qué te la dejaría?

—Yo me figuro que juera

pa enrollásela en el güecho

¡a la sonta de tu abuela!