—¡Alala! Si morimos moriremos. Será una cacería magnífica. Pero soy joven y no he visto aún muchas lluvias. Ni sé mucho ni soy fuerte. ¿Tienes tú, Kaa, algún plan mejor?
—Yo he visto centenares y centenares de lluvias. Antes de que Hathi hubiera mudado los colmillos de leche, el rastro que yo dejaba en el polvo al pasar era enorme. Por el primer huevo que hubo en el mundo te aseguro que soy más vieja que muchos árboles, y que he visto todo lo que la Selva ha hecho.
—Pero éste es un caso nuevo. Nunca los dholes se han cruzado en nuestro camino.
—Lo que es ha sido, también, antes. Lo que será no es más que un año olvidado que hiere mirando hacia atrás. Estate quieto mientras yo cuento esos años que tengo.
Durante más de una hora estuvo echado Mowgli sobre los anillos de la serpiente, mientras Kaa, con la cabeza inmóvil sobre el suelo, pensaba en todo lo que había visto y aprendido desde el día en que salió del huevo. Sus ojos parecieron extinguirse, y, ya sin luz, semejaban viejos ópalos, mientras, de cuando en cuando, daba una especie de torpes estocadas con la cabeza, á derecha é izquierda, como si estuviera cazando en sueños. Mowgli dormitaba, porque sabía que nada prepara tan bien para la caza como el dormir, y estaba acostumbrado á hacerlo á cualquier hora del día ó de la noche.
De pronto sintió que el cuerpo de Kaa crecía y se ensanchaba bajo el suyo, mientras la enorme serpiente pitón soplaba, silbando con el ruido de una espada que alguien sacara de una vaina de acero.
—He visto todas las estaciones del año que pasaron, dijo, al fin Kaa; los árboles enormes, los viejos elefantes, y las rocas desnudas y ásperas cuando aun el musgo no las vestía. ¿Estás vivo todavía, hombrecito?
—No hace más que un momento que desapareció la luna en el horizonte, dijo Mowgli. No entiendo...
—¡Hisch! Ya vuelvo á ser Kaa. Ya sabía que no hacía más que un momento, como dices. Ahora iremos al río y te enseñaré cómo hay que proceder contra los dholes.
Volvióse la serpiente y se dirigió, recta como una flecha, hacia el cauce del Wainganga, hundiéndose en el agua un poco antes de llegar á la laguna que oculta la Roca de la Paz, y llevando á Mowgli á su lado.