XXVI.

Al mismo asunto.

Deten el paso, caminante: advierte
Que aun esta losa guarda enternecida,
Con triunfos de su diestra no vencida,
Al capitan mas valeroso y fuerte;

Al duque de Veráguas, ¡triste suerte!
Que nos dió en su noticia esclarecida,
En relacion los bienes de su vida,
Y en posesion los males de su muerte.

No es muerto el duque, aunque su cuerpo abrace
La losa que apiadada le recibe:
Pues porque á su vivir el curso enlace,

Aunque el mármol su muerte sobrescribe,
En las piedras verás el aquí yace,
Mas en los corazones, aquí vive.

XXVII.

En la muerte de la marquesa de Mancera.