D. Rod.—Pues, hijo, á Dios, que tambien
Hacer de mi parte quiero
Las prevenciones.
D. Ped.—Señor,
Vamos os iré sirviendo.
D. Rod.—No ha de ser, y así quedaos,
Que habeis menester el tiempo.
D. Ped.—Yo tengo de acompañaros.
D. Rod.—No hareis tal.
D. Ped.—Ya os obedezco.
D. Juan.—Don Pedro, quedad con Dios.
D. Ped.—Id con Dios, don Juan. Yo quedo
Tan confuso que no sé
Si es pesar ó si es contento,
Si es fortuna ó es desaire
Lo que me está sucediendo.
Don Rodrigo con Leonor
Me ruega, yo á Leonor tengo;
El caso está en tal estado
Que yo escusarme no puedo
De casarme, solamente
Es á Leonor á quien temo,
No sea que lo resista;
Mas puede ser que ella viendo
El estado de las cosas
Y de su padre el precepto,
Venga en ser mia... Yo voy.
Amor, ablanda su pecho. [Váse]
(Salen don Cárlos y Castaño)
D. Cár.—No debo de estar en mí,
Castaño, pues estoy muerto.
Don Rodrigo ¡ay de mí! juzga
Que á Leonor sacó don Pedro
Y se le viene á ofrecer,
Y él muy falso y placentero
Viene en casarse con ella,
Sin ver el impedimento
De que se salió con otro.