Cast.—¡Ay santa Tecla!
Pues ¿cómo quieres que vaya?
Y ves aquí que me pesca
En la calle la justicia
Por cómplice en la tormenta
De la herida de don Diego,
Y aunque tú el agresor seas,
Porque te ayudé en el ruido,
Pague in solidum la ofensa.

D. Cár.—Este es mi gusto, Castaño.

Cast.—Sí, mas no es mi conveniencia.

D. Cár.—Vive el cielo, que has de ir.

Cast.—Señor, ¿y es muy buena cuenta,
Por cumplir el juramento
De que el viva, que yo muera?

D. Cár.—¿Ahora burlas, Castaño?

Cast.—Antes ahora son veras.

D. Cár.—¿Qué es esto, infame? ¿tú tratas
De apurarme la paciencia?
Vive Dios, que has de ir ó aquí
Te he de matar!

Cast.—Señor, suelta,
Que eso es muy ejecutivo,
Y en esotro hay contingencia;
Dame el papel que yo iré.

D. Cár.—Tómalo y mira que vuelvas
A priesa, por el cuidado
En que estoy.