Dª. Ana—Caballeros, deteneos;
Mas mi hermano... ¡yo estoy muerta!
Cast.—Mas ¿si por mí se acuchillan
Los que mi beldad festejan?
D. Ped.—¿En mi casa y á estas horas
Con tan grande desvergüenza
Acuchillarse dos hombres?
Mas yo vengaré esta ofensa
Dándoles muerte, y mas cuando
Es don Cárlos quien pelea.
Dª. Ana—¿Quién pensara (¡ay infelice!)
Que aquí mi hermano estuviera?
D. Cár.—Don Pedro está aquí, y por él
A mí nada se me diera;
Pero se arriesga doña Ana,
Que es solo por quien me pesa.
Cast.—[Ap.] Aquí ha sido la de Orán;
Mas yo apagaré la vela,
Quizá con esto tendré
Lugar de tomar la puerta,
Que es solo lo que me importa.
(Apaga Castaño la vela y riñen todos.)
D. Ped.—Aunque hayais muerto la vela
Por libraros de mis iras,
Poco importa, que aunque sea
A oscuras sabré mataros.
D. Cár.—Famosa ocasion es esta
De que yo libre á doña Ana;
Pues por ampararme atenta
Está arriesgada su vida.
(Sale Leonor con manto.)