Mira la muerte que esquiva
Huye porque la deseo,
Que aun la muerte, si es buscada,
Se quiere subir de precio;
Mira como el cuerpo amante
Rendido á tanto tormento,
Siendo en lo demás cadáver,
Solo en el sentir es cuerpo;
Mira como el alma misma
Aun teme, en su ser esento,
Que quiera el dolor violar
La inmunidad de lo eterno.
En lágrimas y suspiros
Alma y corazon á un tiempo,
Este se convierte en agua,
La otra se resuelve en viento.
Ya no me sirve la vida,
Esta vida que poseo,
Sino de condicion sola
Necesaria al sentimiento.
Mas ¿porqué gasto razones
En contar mi pena, y dejo
De decir lo que es preciso,
Por decir lo que estás viendo?
En fin, te vas. ¡Ai de mí!
Dudosamente lo pienso;
Pues si es verdad, no estoy viva,
Y si viva, no lo creo.
¿Posible es que ha de haber dia
Tan infausto, tan funesto,
En que sin ver yo las tuyas
Esparza sus luces Febo?
¿Posible es que ha de llegar
El rigor á tan severo,
Que no ha de darle su vista
A mis pesares aliento?
¿Que no he de ver tu semblante?
¿Que no he de escuchar tus ecos?
¿Que no he de gozar tus brazos
Ni me ha de animar tu aliento?