...........
Si es lícito y aun debido
Este cariño que tengo,
¿Por qué me han de dar castigo
Porque pago lo que debo?
¡Oh cuánta fineza! oh cuántos
Cariños he visto tiernos!
Que amor que se tiene en Dios
Es calidad sin opuestos.
De lo lícito no puede
Hacer contrarios conceptos,
Porque es amor que al olvido
No puede vivir espuesto.
Yo me acuerdo (oh nunca fuera!)
Que he querido en otro tiempo,
Lo que paso de locura
Y lo que excedió de estremo.
Mas como era amor bastardo
Y de contrarios compuesto,
Fué fácil desvanecerse
De achaque de su ser mesmo;
Mas ahora ¡ay de mí! está
Tan en su natural centro,
Que la virtud; razón
Son quien aviva su incendio.
...........
¡Oh humana flaqueza nuestra
A donde el mas puro afecto
Aun no sabe desnudarse
Del natural sentimiento!
Tan precisa es la apetencia
Que á ser amados tenemos,
Que aun sabiendo que es inútil
Nunca dejarla sabemos.
Que corresponda á mi amor
Nada añade; mas no puedo,
Por mas que lo solicito,
Dejar yo de apetecerlo.
Si es delito, ya lo digo;
Si es culpa, ya la confieso;
Mas no puedo arrepentirme
Por mas que hacerlo pretendo.
Bien ha visto quien penetra
Lo interior de mis secretos,
Que yo misma estoy forjando
Los dolores que padezco;
Bien sabe que soy yo misma
Verdugo de mis deseos,
Pues muertos entre mis ansias
Tienen sepulcro en mi pecho.
Muero ¡quién creyera! á manos
Del objeto que mas quiero,
Y el motivo de matarme
Es el amor que le tengo.
Así alimentando triste
La vida con el veneno,
La misma muerte que vivo
Es la vida con que muero,
Pero valor, corazon,
Porque á tan dulce tormento,
En medio de cualquier suerte
No dejar de amar protesto!