XXIII

Fragmento del auto historial “El cetro de Josef”. La mujer de Putifar á Josef.

Espera, galan hebreo,
Y si á obligarte no bastan
Las prendas de mi belleza,
Los adornos de mi gracia;
Si en los rizos de mi pelo
Los tesoros de la Arabia
No te aprisionan, porque
Son en fin cadenas blandas;
Si de mis ojos los rayos,
Si de mi frente la plata,
Si en mi boca los rubíes,
Si en mis mejillas el nácar
No te mueven ni te incitan,
Ni á que me enamores bastan,
Porque son prendas caducas
Que pagan al tiempo parias,
Muévate una alma rendida,
Que los tesoros del alma
No pagan pension al tiempo
Ni tributo á las mudanzas.
No huyas, Josef, espera,
Vuelve siquiera la cara;
Mírame, que con la vista
Tu fidelidad no manchas.
Vuelve los ojos. Josef.—No quiero,
Que quien la vista no guarda,
No guardará el corazon,
Pues abre su puerta franca.

Lo que no le es al deseo
Lícito, no es bien que haga
Lícito á mis ojos yo;
Que aunque el precepto no caiga
Sobre el ver, como la vista
Ministra especies al alma
Que despierten el deseo
Y que susciten su llama,
Si yo una vez las recibo,
Será imposible borrarlas
Y difícil resistirlas;
Y es muy necia confianza
Que yo mismo á mi enemiga
Admita dentro de casa.
Muj. Pues ingrato, vive el cielo,
Que supuesto que no bastan
La terneza, ni el cariño
A tu condicion ingrata,
La ha de vencer la violencia,
Y así de esta suerte...Josef.—Aparta!
Suéltame! Mujer.—Cómo soltarte?
Primero...Josef.—El cielo me valga!
Profecía. Ya te vale, porque el cielo
Nunca á quien le invoca falta.
Huye, Josef; porque Dios
Solo á quien se guarda, guarda.
Muj. Huyó el ingrato! y dejóme
Solo en las manos la capa.
Qué nuevo furor me incita?
Ya todo el amor es rabia!
...........

XXIV.

Lucha entre la virtud y la costumbre.

Miéntras la gracia me excita
Por elevarme á la esfera,
Mas me abate á lo profundo
El peso de mis miserias.

La virtud y la costumbre
En el corazon pelean,
Y el corazon agoniza
En tanto que lidian ellas.

Y aunque es la virtud tan fuerte,
Temo que talvez la venza,
Que es muy grande la costumbre,
Y está la virtud muy tierna.