El Mensajero

Hemón ya no existe: ha muerto por su mano.

El Coro

¿Por la suya o por la de su padre?

El Mensajero

Por la suya propia, arrebatado de furor contra su padre por la muerte de Antígona.

El Coro

¡Oh Tiresias, qué bien habéis profetizado!

El Mensajero

En una desgracia tan grande, pensemos al menos en prever lo demás.