El Coro

En cuanto hay de más horrible, de más inaudito, de más espantoso.

Edipo

¡Oh nube de obscuridad extendida sobre mí, nube execrable, indecible, invencible, interminable! ¡Ay, cien veces ay, cuánto dolor reunido en el aguijón que me ha horadado los ojos y en el recuerdo de mis males!

El Coro

En medio de tan gran infortunio, son en efecto dos tormentos que deplorar, dos tormentos que sufrir.

Edipo (Al Coro.)

¡Amigos míos, sois los únicos que me quedan; sólo vosotros no huís de un desgraciado privado de la luz; sólo vosotros os apiadáis de él! Aunque hundido en las tinieblas, sé quiénes sois, os reconozco, reconozco vuestra voz.

El Coro

¡De qué crueldad os habéis hecho víctima a vos mismo! ¿Cómo habéis podido arrancaros así los ojos? ¿Qué demonio os ha inspirado ese furor?