Los indios que habitan estas partes, se distinguen por las denominaciones generales de Moluches y Puelches. Los Moluches, ó Molucas, son conocidos entre los españoles por los nombres de Aucas y Araucanos. El primero de estos es un mote, que significa rebelde, salvaje ó bandido. La palabra aucani, significa rebelar, levantar ó amotinar, y se aplica á hombres y á bestias y asi auca-cahual, significa caballo silvestre, aucantun, aucantul, griteria ó levantamiento.

Llámanse Moluches de la palabra molun, que significa declarar guerra, y moluche es un guerrero. Están dispersos por el país, y lado oriental y occidental de la cordillera de Chile, desde los confines del Perú hasta el estrecho de Magallanes, y se dividen en diferentes naciones de Picunches, Peguenches y Guilliches.

Los Picunches son los que viven mas hácia el norte, y se dicen Picun, que significa en su lengua norte, y che gente. Habitan las montañas, desde Coquimbo hasta casi mas abajo de Santiago de Chile. Estos son los mas valientes y altos entre los Moluches, especialmente los que viven al poniente de la Cordillera, entre quienes están los de Penco, Tucapel y Arauco. De estos últimos llaman por error los españoles Araucanos á todos los demas indios de Chile. Los que viven al este de la Cordillera, llegan hasta mas abajo de Mendoza, y se llaman, por los que viven al otro lado, Puelches; puel, significa este; pero por otros que viven hácia el sur, se llaman Picunches. Conocí algunos de sus caciques, cuyos nombres eran Tseucanantu, Piliquepangí, Carupangí y Caruloncó.

Los Peguenches se acercan á los Picunches por el norte, y llegan desde frente de Valdivia hasta 35° de latitud meridional. Toman su nombre de la palabra peguen, que significa pino, porque el país abunda de tales árboles. Como viven al sur de los Picunches, algunas veces se llaman Guilliches ó pueblo meridional, pero mas generalmente se llaman Peguenches. Sus caciques se llaman Colopichun, Amolepí, Nocolasquen, Guenulep, Cusuhuanque, Colnancon, Iyalep, y Antucule: este último era jóven, y á todos los conocí muy bien.

Estas dos naciones fueron antiguamente mas numerosas, y mantuvieron largas y sangrientas guerras con los españoles, á quienes casi echaron de Chile, destruyendo las ciudades de Imperial, Osorno y Villa Rica, y matando dos de sus Presidentes, Valdivia y D. Martin de Loyola: pero están ahora muy disminuidas, no pudiendo hacer revista de cuatro mil hombres entre todos ellos, lo que nace de las frecuentes guerras que han tenido con los españoles de Chile, Mendoza, Córdoba y Buenos Aires, con sus vecinos los Puelches, y aun los unos con los otros; igualmente que del aguardiente que compraban á los españoles, y su pulcú ó chicha, que hacen en su país. Muchas veces empeñan hasta sus mugeres é hijos á los españoles, por aguardiente con que se embriagan, y matan unos á otros; sucediendo rara vez que la parte ofendida aguarde largo tiempo la ocasion de vengarse. Las viruelas introducidas en este país por los europeos, causan mayores estragos entre ellos, que la peste, desolando villas enteras con sus malignos efectos. Este mal es mucho mas fatal á estas gentes que á los españoles ó negros, por razon del grosero vestido, mala comida, falta de cobertura, medicinas y cuidado necesario. Sus parientes mas cercanos huyen de ellos para evitar el mal, dejándolos perecer aun en medio de un desierto. Ha cerca de cuarenta y cinco años que la numerosa nacion de Guilliches, habiendo cogido este mal en las cercanias de Buenos Aires, hizo diligencia para huir á sus propias tierras, distante doscientas leguas, caminando por entre vastos desiertos. Durante su larga jornada dejaron tras de sí sus parientes y vecinos enfermos, solos y sin mas asistencia que un cuero levantado contra el aire, para abrigo, y un jarro de agua. Este mal redujo tanto su número, que no tienen ahora mas de trescientos hombres capaces de tomar las armas.

Los Guilliches y Moluches meridionales llegan desde Valdivia hasta el estrecho de Magallanes, dividiéndose en cuatro naciones. La primera llega hasta Chiloé, y mas allá de la laguna de Nahuel-huapi, y habla la lengua chilena. La segunda son los Chonos, que viven cerca de la isla de Chiloé. La tercera se llama Pay-yuy, ó Peyes, y viven en las costas, desde el grado 48 hasta 51 de latitud meridional; y desde allí hasta el estrecho de Magallanes, el pais es habitado por la cuarta nacion, llamada Rey-yus ó Reyes. Estas tres últimas naciones son conocidas por el nombre de Buta Guilliches, porque son mas altos y gruesos que la primera, llamada Pichi-Guilliches, ó pequeños Guilliches. Parecen tambien diferentes gentes, porque su lengua es una mezcla de la de Moluche y Tehuel. Los otros Guilliches y los Peguenches hablan del mismo modo uno y otro, diferenciándose solo de los Picunches en el uso de la letra S en lugar de la R, y de la D, donde otros el Ch.; por egemplo:—Romo por Somo. Una muger Huaranca, por Huasanca, Mil buda, por bucha grande. Estas naciones son numerosas, especialmente los Vutu-Guilliches. Los caciques de la primera, ó Pichi guilliches, eran Puelman, Paniacal, Tepuanca, á quienes ví, con otros muchos, de cuyos nombres no me acuerdo. Los Puelches ó orientales, (así llamados por los de Chile, porque viven al oriente de ellos), confinan por el occidente con los Moluches, hasta abajo del estrecho de Magallanes, donde terminan por el sur con los españoles de Mendoza, San Juan, San Luis de la Punta, Córdoba y Buenos Aires por el norte, y con el Océano por el este. Tienen diferentes nombres, segun la situacion de sus respectivos paises, ó porque fueron en su orígen de diferentes naciones. Los de hácia el norte se llaman Tehuelches; los del occidente y mediodia, Diviheches, los del sud-este Guilliches, y los del sur de estos últimos Tehuelches, ó en su propia lengua, Tehuel-kuni; esto es, hombres del sur.

Los Tehuelches confinan por el occidente con los Picunches, y vienen al este del primer Desaguadero, hasta las lagunas de Guanacache, en las jurisdicciones de San Juan y San Luis de la Punta, dispersos en pequeñas tropas, y rara vez fijos en un parage: hay algunos en la jurisdiccion de Córdoba, á las orillas de los rios Cuarto, Tercero y Segundo; pero la mayor parte, ó fue destruida en sus guerras con los otros Puelches, y Moscovios, ó se refugió entre los españoles. En otro tiempo habia alguno de esta nacion en el distrito de Buenos Aires, á las orillas de los rios Lujan, Conchas y Matanza, pero ya no los hay. Sus caciques eran Mugelup, Alcochorro, Galeliam y Mayú. Han quedado tan pocos de esta nacion, que casi no pueden levantar trecientos soldados, haciendo solo una especie de guerra pirática en pequeñas partidas, excepto cuando estan auxiliados de sus vecinos los Picunches, Peguenches y Diviheches, y aun entonces no pueden poner en campaña mas de 500 hombres. Esta nacion y la de los Diviheches son conocidos por los españoles, con el nombre, de Pampas.

Los Diviheches confinan por el occidente con el pais de los Peguenches, desde el grado 36 hasta el 33 de latitud meridional, y se extienden á lo largo de los rios Sanquel, Colorado y Huique, hasta 40 millas de Casuhati por el este. Tienen el mismo génio vagabundo que los Taluheches, y no son mas numerosos, por haber sido destruidos en sus ataques con los españoles, tomando parte algunas veces con los Taluheches, otras con los Peguenches, y haciendo solo frecuentemente sus incursiones, sobre las fronteras de Córdoba y Buenos Aires, desde el Arrecife hasta Lujan, matando los hombres, cautivando las mugeres y niños, y robando el ganado. Los caciques de esta nacion eran, Còncalcac, Pichivele, Yahati y Dunoyal.

Estas dos naciones subsisten principalmente con la carne de las yeguas que cazan en pequeñas cuadrillas, de 30 á 40 cada una, en las vastas llanuras entre Mendoza y Buenos Aires, donde suelen encontrarse con grandes tropas de españoles, enviados á propósito, para ejecutar las leyes del talion, ó á lo menos con igual crueldad: pero no es el único peligro que corren, porque si los Tehuelches ó Guilliches han llegado al Casuhati, ó al Vulcan y Tandil, al tiempo que los Diviheches y Taluheches estan para retirarse con su presa, se echan sobre ellos (particularmente en parages donde estan obligados á pasar, para que descancen sus ganados), matando á todos los que se resisten, robando á los demas, y levantándose con la caza.

El pais de los Puelches, ó gente oriental, está juntamente entre el rio Huique, y el primero Desaguadero, ó rio Colorado, y se extiende al segundo Desaguadero ó Rio Negro; pero vagan continuamente, moviendo sus habitaciones, y separándose por motivos frívolos, y muchas veces sin mas razon, que su natural inclinacion á vagar. Este pais abunda en todo género de caza menor, como liebres, armadillos, avestruces, &a.; produce pocos ó ningun guanaco. Cuando suben á las montañas del Tandil, y el Casuhati, por la escasez de caballos, son tan poco expertos en la caza, que se vuelven á sus casas sin cosa alguna, á menos que sus vecinos los Tehuelches no se la den, ó no tengan la fortuna de sorprender algunas cuadrillas de los Peguenches, quienes vuelven generalmente bien provistos. Por otra parte es una pobre gente inocente y síncera, y mas hombres de bien que los Moluches y Tehuelches; son muy superticiosos, inclinados en extremo á la adivinacion y hechiceria, y facilmente engañados. En general son altos y robustos, como sus vecinos los Tehuelches, pero hablan diferente lengua. Aunque en tiempo de paz es gente humilde y tranquila, son en el de guerra audaces y altivos, como experimentaron los Tehuelches y Diviheches, muy á su costa; pero ya estan reducidos á un pequeño número, habiendo sido la mayor parte destruidos por las viruelas. Sus caciques, que aun viven, son Geijeihu, y Daychaco.