FÁBULA XXXIV

El Cuervo y el Pavo

(Cuando se trata de notar los defectos de una obra, no deben censurarse los personales de su autor.)

Pues, como digo, es el caso (Y vaya de cuento) Que a volar se desafiaron Un Pavo y un Cuervo. Al término señalado5 Cuál llegó primero, Considérelo quien de ambos Haya visto el vuelo. "Aguárdate (dijo el Pavo Al cuervo de lejos):10 ¿Sabes lo que estoy pensando? Que eres negro y feo. "Escucha: también reparo (Le gritó más recio) En que eres un pajarraco15 De muy mal agüero. "Quita allá, que me das asco, Grandísimo puerco; Sí, que tienes por regalo Comer cuerpos muertos."20 —"Todo eso no viene al caso (Le responde el Cuervo), Porque aquí sólo tratamos De ver qué tal vuelo." Cuando en las obras del sabio25 No encuentra defectos, Contra la persona cargos Suele hacer el necio.

FÁBULA XXXV

La Oruga y la Zorra

(La literatura es la profesión en que más se verifica el proverbio: ¿Quién es tu enemigo? El de tu oficio.)

Si se acuerda el lector de la tertulia En que, a presencia de animales varios, La Zorra adivinó por qué se daban Elogios avestruz y dromedario; Sepa que en la mismísima tertulia5 Un día se trataba del gusano, Artífice ingenioso de la seda, Y todos ponderaban su trabajo. Para muestra presentan un capullo; Examínanle, crecen los aplausos;10 Y aun el topo, con todo que es un ciego, Confesó que el capullo era un milagro. Desde un rincón la Oruga murmuraba En ofensivos términos, llamando La labor admirable, friolera,15 Y a sus elogiadores, mentecatos. Preguntábanse, pues, unos a otros: "¿Por qué este miserable gusarapo El único ha de ser que vitupere Lo que todos acordes alabamos?"20 Saltó la Zorra y dijo: "¡Pese a mi alma! El motivo no puede estar más claro. ¿No sabéis, compañeros, que la Oruga También labra capullos, aunque malos?" ¡Laboriosos ingenios perseguidos!25 ¿Queréis un buen consejo? Pues, cuidado: Cuando os provoquen ciertos envidiosos, No hagáis más que contarles este caso.