FÁBULA XXXVI

La compra del Asno

(A los que compran libros sólo por la encuadernación.)

Ayer por mi calle Pasaba un Borrico, El más adornado Que en mi vida he visto. Albarda y cabestro5 Eran nuevecitos, Con flecos de seda Rojos y amarillos. Borlas y penacho Llevaba el pollino,10 Lazos, cascabeles Y otros atavíos. Y hechos a tijera Con arte prolijo, En pescuezo y anca15 Dibujos muy lindos. Parece que el dueño, Que es, según me han dicho, Un chalán gitano De los más ladinos,20 Vendió aquella alhaja A un hombre sencillo; Y añaden que al pobre Le costó un sentido. Volviendo a su casa,25 Mostró a sus vecinos La famosa compra; Y uno de ellos dijo: "Veamos, compadre, Si este animalito30 Tiene tan buen cuerpo Como buen vestido." Empezó a quitarle Todos los aliños, Y bajo la albarda,35 Al primer registro, Le hallaron el lomo Asaz malferido, Con seis mataduras Y tres lobanillos,40 Amén de dos grietas, Y un tumor antiguo, Que bajo la cincha Estaba escondido. "Burro (dijo el hombre)45 Más que el Burro mismo Soy yo, que me pago De adornos postizos." A fe que este lance No echaré en olvido,50 Pues viene de molde A un amigo mío, El cual a buen precio Ha comprado un libro Bien encuadernado,55 Que no vale un pito.

FÁBULA XXXVII

El Buey y la Cigarra

(Muy necio y envidioso es quien afea un pequeño descuido en una obra grande.)

Arando estaba el Buey; y a poco trecho, La Cigarra, cantando, le decía: "¡Ay, ay! ¡qué surco tan torcido has hecho!" Pero él la respondió: "Señora mía, Si no estuviera lo demás derecho,5 Usted no conociera lo torcido. Calle, pues, la haragana reparona; Que a mi amo sirvo bien, y él me perdona Entre tantos aciertos un descuido." ¡Miren quién hizo a quién cargo tan fútil!10 Una Cigarra al animal más útil. Mas ¿si me habrá entendido El que a tachar se atreve En obras grandes un defecto leve?

FÁBULA XXXVIII