El Guacamayo y la Marmota

(Ordinariamente no es escritor de gran mérito el que hace venal el ingenio.)

Un pintado Guacamayo Desde un mirador veía Cómo un extranjero payo (Que saboyano sería) Por dinero una alimaña5 Enseñaba, muy feota, Dándola por cosa extraña; Es a saber, la Marmota. Salía de su cajón Aquel ridículo bicho;10 Y el ave desde el balcón Le dijo: "¡Raro capricho! "Siendo tú fea, ¡que así Dinero por verte den, Cuando siendo hermoso, aquí15 Todos de balde me ven! "Puede que seas, no obstante, Algún precioso animal; Mas yo tengo ya bastante Con saber que eres venal."20 Oyendo esto un mal autor, Se fué como avergonzado. —¿Por qué?—Porque un impresor Le tenía asalariado.

FÁBULA XXXIX

El Retrato de Golilla

(Si es vicioso el uso de voces extranjeras modernamente introducidas, también lo es, por el contrario, el de las anticuadas.)

De frase extranjera el mal pegadizo Hoy a nuestro idioma gravemente aqueja; Pero habrá quien piense que no habla castizo Si por lo anticuado lo usado no deja. Voy a entretenelle con una conseja;5 Y porque le traiga más contentamiento, En su mesmo estilo referille intento, Mezclando dos hablas, la nueva y la vieja. No sin hartos celos un pintor de hogaño Vía cómo agora gran loa y valía10 Alcanzan algunos retratos de antaño; Y el no remedallos a mengua tenía: Por ende, queriendo retratar un día A cierto rico-home, señor de gran cuenta, Juzgó que lo antiguo de la vestimenta15 Estima de rancio al cuadro daría. Segundo Velázquez creyó ser con esto; Y ansí que del rostro toda la semblanza Hubo trasladado, golilla le ha puesto, Y otros atavíos a la antigua usanza.20 La tabla a su dueño lleva sin tardanza, El cual espantado fincó desque vido Con añejas galas su cuerpo vestido, Maguer que le plugo la faz abastanza. Empero una traza le vino a las mientes25 Con que al retratante dar su galardón. Guardaba, heredadas de sus ascendientes, Antiguas monedas en un viejo arcón. Del Quinto Fernando muchas de ellas son, Allende de algunas de Carlos Primero,30 De entrambos Filipos Segundo y Tercero; Y henchido de todas le endonó un bolsón. "Con estas monedas, o siquier medallas (El pintor le dice), si voy al mercado Cuando me cumpliere mercar vituallas,35 Tornaré a mi casa con un buen recado." —"¡Pardiez! (dijo el otro), ¿no me habéis pintado En traje que un tiempo fué muy señoril, Y agora le viste sólo un alguacil? Cual me retratasteis, tal os he pagado.40 "Llevaos la tabla, y el mi corbatín Pintadme al proviso en vez de golilla; Cambiadme esa espada en el mi espadín, Y en la mi casaca trocad la ropilla; Ca non habrá nadie en toda la villa45 Que, al verme en tal guisa, conozca mi gesto: Vuestra paga entonces contaros-he presto En buena moneda corriente en Castilla." Ora pues, si a risa provoca la idea Que tuvo aquel sandio moderno pintor,50 ¿No hemos de reírnos siempre que chochea Con ancianas frases un novel autor? Lo que es afectado juzga que es primor; Habla puro a costa de la claridad, Y no halla voz baja para nuestra edad,55 Si fué noble en tiempo del Cid Campeador.

FÁBULA XL

Los dos Huéspedes

(Las portadas ostentosas de los libros engañan mucho.)