FÁBULA LV

El Juez y el Bandolero

(La costumbre inveterada no debe autorizar lo que la razón condena.)

Prendieron por fortuna a un Bandolero, A tiempo cabalmente Que de vida y dinero Estaba despojando a un inocente. Hízole cargo el Juez de su delito;5 Y él respondió: "Señor, desde chiquito Fuí gato algo feliz en raterías; Luego hebillas, relojes, capas, cajas, Espadines robé, y otras alhajas; Después, ya entrado en días,10 Escalé casas; y hoy, entre asesinos, Soy salteador famoso de caminos. Conque, vueseñoría no se espante De que yo robe y mate a un caminante; Porque este y otros daños15 Los he estado yo haciendo cuarenta años." ¿Al Bandolero culpan? Pues ¿por ventura dan mejor salida Los que, cuando disculpan En las letras su error o su mal gusto,20 Alegan la costumbre envejecida Contra el dictamen racional y justo?

FÁBULA LVI

La Criada y la Escoba

(Hay correctores de obras ajenas, que añaden más errores de los que corrigen.)

Cierta criada la casa barría Con una escoba muy puerca y muy vieja. "Reniego yo de la escoba (decía): Con su basura y pedazos que deja Por donde pasa,5 Aun más ensucia que limpia la casa." Los remendones, que escritos ajenos Corregir piensan, acaso de errores Suelen dejarlos diez veces más llenos... Mas no haya miedo que de estos señores10 Diga yo nada: Que se lo diga por mí la criada.

FÁBULA LVII

El Naturalista y las Lagartijas