(A ciertos libros se les hace demasiado favor en criticarlos.)

Vió en una huerta Dos Lagartijas Cierto curioso Naturalista. Cógelas ambas,5 Y a toda prisa Quiere hacer de ellas Anatomía. Ya me ha pillado La más rolliza;10 Miembro por miembro Ya me la trincha; El microscopio Luego le aplica. Patas y cola,15 Pellejo y tripas, Ojos y cuello, Lomo y barriga, Todo lo aparta, Y lo examina.20 Toma la pluma, De nuevo mira, Escribe un poco, Recapacita. Sus mamotretos25 Después registra; Vuelve a la propia Carnicería. Varios curiosos De su pandilla30 Entran a verle: Dales noticia De lo que observa; Unos se admiran, Otros preguntan,35 Otros cavilan. Finalizada La anatomía, Cansóse el sabio De Lagartija.40 Soltó la otra, Que estaba viva. Ella se vuelve A sus rendijas, En donde hablando45 Con sus vecinas, Todo el suceso Les participa. "No hay que dudarlo, No (las decía):50 Con estos ojos Lo ví yo misma. Se ha estado el hombre Todito un día Mirando el cuerpo55 De nuestra amiga. ¿Y hay quien nos trate De sabandijas? ¿Cómo se sufre Tal injusticia,60 Cuando tenemos Cosas tan dignas De contemplarse Y andar escritas? ¡No hay que abatirse,65 Noble cuadrilla! Valemos mucho, Por más que digan." ¡Y querrán luego Que no se engrían70 Ciertos autores De obras inicuas! Los honra mucho Quien los critica. No seriamente,75 Muy por encima, Deben notarse Sus tonterías; Que hacer gran caso De Lagartijas,80 Es dar motivo De que repitan: "¡Valemos mucho, Por más que digan!"

FÁBULA LVIII

La Discordia de los Relojes

(Los que piensan que con citar una autoridad, buena o mala, quedan disculpados de cualquier yerro, no advierten que la verdad no puede ser más de una, aunque las opiniones sean muchas.)

Convidados estaban a un banquete Diferentes amigos, y uno de ellos, Que, faltando a la hora señalada, Llegó después de todos, pretendía Disculpar su tardanza. "¿Qué disculpa5 Nos podrás alegar?" (le replicaron). Él sacó su reloj, mostróle, y dijo: "¿No ven ustedes cómo vengo a tiempo? Las dos en punto son."—"¡Qué disparate! (Le respondieron); tu reloj atrasa10 Más de tres cuartos de hora."—"¡Pero, amigos! (Exclamaba el tardío convidado) ¿Qué más puedo yo hacer que dar el texto? Aquí está mi reloj"... Note el curioso Que era este señor mío como algunos15 Que un absurdo cometen, y se excusan Con la primera autoridad que encuentran. Pues, como iba diciendo de mi cuento, Todos los circunstantes empezaron A sacar sus relojes en apoyo20 De la verdad. Entonces advirtieron Que uno tenía el cuarto, otro la media, Otro las dos y veinte y seis minutos, Éste catorce más, aquél diez menos: No hubo dos que conformes estuvieran.25 En fin, todo era dudas y cuestiones. Pero a la astronomía cabalmente Era el amo de casa aficionado; Y consultando luego su infalible, Arreglado a una exacta meridiana,30 Halló que eran las tres y dos minutos, Con lo cual puso fin a la contienda, Y concluyó diciendo: "¡Caballeros! Si contra la verdad piensan que vale Citar autoridades y opiniones,35 Para todo las hay; mas, por fortuna, Ellas pueden ser muchas, y ella es una."

FÁBULA LIX

El Topo y otros animales

(Nadie confiesa su ignorancia, por más patente que ella sea.)

Ciertos animalitos, Todos de cuatro pies, A la gallina ciega Jugaban una vez. Un Perrillo, una Zorra5 Y un Ratón, que son tres; Una Ardilla, una Liebre Y un Mono, que son seis. Éste a todos vendaba Los ojos, como que es10 El que mejor se sabe De las manos valer. Oyó un Topo la bulla, Y dijo: "Pues, pardiez, Que voy allá, y en rueda15 Me he de meter también." Pidió que le admitiesen; Y el Mono, muy cortés, Se lo otorgó (sin duda Para hacer burla de él).20 El Topo a cada paso Daba veinte traspiés, Porque tiene los ojos Cubiertos de una piel; Y a la primera vuelta,25 Como era de creer, Facilísimamente Pillan a su merced. De ser gallina ciega Le tocaba la vez;30 Y ¿quién mejor podía Hacer este papel? Pero él, con disimulo, Por el bien parecer, Dijo al Mono: "¿Qué hacemos?35 Vaya ¿me venda usted?" Si el que es ciego, y lo sabe, Aparenta que ve, ¿Quien sabe que es idiota, Confesará que lo es?40