El Mono y el Elefante
(Muchos autores celebran solamente sus propias obras y las de sus amigos o condiscípulos.)
| A un congreso de varios animales Con toda seriedad el Mono expuso Que, a imitación del uso Establecido entre hombres racionales, Era vergüenza no tener historia,5 Que, al referir su origen y sus hechos, Instruirlos pudiese y darles gloria. Quedando satisfechos De la propuesta idea, El Mono se encargó de la tarea,10 Y el rey León en pleno consistorio Mandó se le asistiese puntualmente Con una asignación correspondiente, Además de los gastos de escritorio. Pide al ganso una pluma15 El nuevo autor; emprende su faena, Y desde luego en escribir se estrena Una histórica suma, Que sólo contenía los anales Suyos y de los monos compañeros;20 Mas pasando después años enteros, Nada habló de los otros animales, Que esperaron en vano Volver a ver más letra de su mano. El Elefante, como sabio, un día25 Por tan grave omisión cargos le hacía, Y respondióle el Mono: "No te espantes; Pues aun en esto a muchos hombres copio. Obras prometo al público importantes, Y al fin no escribo más que de mí propio."30 |
FÁBULA LXXIV
El río Tajo, una Fuente y un Arroyo
(Los escritores sensatos, aunque se digan desatinos de sus obras, continúan trabajando.)
| En tu presencia, venerable Río, (Al Tajo de este modo habló una Fuente) De un Poeta me quejo amargamente, Porque ha dicho (y no hay tal) que yo me río. Un Arroyo añadió: Sí, Padre mío;5 Es una furia lo que ese hombre miente. Yo voy a mi camino, no censuro, Y, con todo, ha fingido que murmuro. Dicen que el Tajo luego Así les respondió con gran sosiego:10 "¿No tengo yo también oro en mi arena? ¿Pues qué? ¿De los Poetas os espantan Los falsos testimonios?.... No os dé pena. Mayores entre sí se los levantan. Reid y murmurad enhorabuena."15 |