(Con hablar poco y gravemente, logran muchos opinión de hombres grandes.)

En cierta catedral una Campana había, Que sólo se tocaba algún solemne día. Con el más recio son, con pausado compás, Cuatro golpes, o tres, solía dar no más. Por esto, y ser mayor de la ordinaria marca,5 Celebrada fué siempre en toda la comarca. Tenía la ciudad en su jurisdicción Una aldea infeliz de corta población, Siendo su parroquial una pobre iglesita, Con chico campanario, a modo de una ermita;10 Y un rajado Esquilón, pendiente en medio de él, Era allí quien hacía el principal papel. A fin de que imitase aqueste campanario Al de la catedral, dispuso el vecindario Que despacio, y muy poco, el dichoso Esquilón15 Se hubiese de tocar sólo en tal cual función. Y pudo tanto aquello en la gente aldeana, Que el Esquilón pasó por una gran campana. Muy verosímil es, pues que la gravedad Suple en muchos así por la capacidad.20 Dígnanse rara vez de despegar sus labios, Y piensan que con esto imitan a los sabios.

FÁBULA VIII

El Burro flautista

(Sin reglas del arte, el que en algo acierta, acierta por casualidad.)

Esta fabulilla, Salga bien o mal, Me ha ocurrido ahora Por casualidad. Cerca de unos prados5 Que hay en mi lugar, Pasaba un Borrico Por casualidad. Una flauta en ellos Halló, que un zagal10 Se dejó olvidada Por casualidad. Acercóse a olerla El dicho animal, Y dió un resoplido15 Por casualidad. En la flauta el aire Se hubo de colar, Y sonó la flauta Por casualidad.20 ¡Oh! dijo el Borrico: ¡Qué bien sé tocar! ¡Y dirán que es mala La música asnal! Sin reglas del arte,25 Borriquitos hay Que una vez aciertan Por casualidad.

FÁBULA IX

La Hormiga y la Pulga

(Para no alabar las obras buenas, algunos las suponen de fácil ejecución.)

Tienen algunos un gracioso modo De aparentar que se lo saben todo; Pues cuando oyen o ven cualquiera cosa, Por más nueva que sea y primorosa, Muy trivial y muy fácil la suponen,5 Y a tener que alabarla no se exponen. Esta casta de gente No se me ha de escapar, por vida mía, Sin que lleve su fábula corriente, Aunque gaste en hacerla todo un día.10 A la Pulga la Hormiga refería Lo mucho que se afana, Y con qué industrias el sustento gana, De qué suerte fabrica el hormiguero, Cuál es la habitación, cuál el granero,15 Cómo el grano acarrea, Repartiendo entre todas la tarea; Con otras menudencias muy curiosas, Que pudieran pasar por fabulosas Si diarias experiencias20 No las acreditasen de evidencias. A todas sus razones Contestaba la Pulga, no diciendo Más que estas u otras tales expresiones: Pues ya... si... se supone... bien... lo entiendo...25 Ya lo decía yo... sin duda... es claro... Está visto: ¿tiene eso algo de raro? La Hormiga, que salió de sus casillas Al oír estas vanas respuestillas, Dijo a la Pulga: "Amiga, pues yo quiero30 Que venga usted conmigo al hormiguero. Ya que con ese tono de maestra Todo lo facilita y da por hecho, Siquiera para muestra, Ayúdenos en algo de provecho."35 La Pulga, dando un brinco muy ligera, Respondió con grandísimo desuello: "¡Miren qué friolera! ¿Y tanto piensas que me costaría? Todo es ponerse a ello...40 Pero... tengo que hacer... Hasta otro día."