FÁBULA X

La Parietaria y el Tomillo

(Nadie pretenda ser tenido por autor, sólo con poner un ligero prólogo o algunas notas a libro ajeno.)

Yo leí, no sé dónde, que en la lengua herbolaria, Saludando al Tomillo la hierba Parietaria, Con socarronería le dijo de esta suerte: "Dios te guarde, Tomillo: lástima me da verte; Que aunque más oloroso que todas estas plantas,5 Apenas medio palmo del suelo te levantas." Él responde: "Querida, chico soy, pero crezco Sin ayuda de nadie. Yo sí te compadezco; Pues por más que presumas, ni medio palmo puedes Medrar si no te arrimas a una de esas paredes." —Cuando veo yo algunos que de otros escritores A la sombra se arriman, y piensan ser autores12 Con poner cuatro notas o hacer un prologuillo, Estoy por aplicarles lo que dijo el Tomillo.

FÁBULA XI

Los dos Conejos

(No debemos detenernos en cuestiones frívolas, olvidando el asunto principal.)

Por entre unas matas, Seguido de perros (No diré corría), Volaba un Conejo. De su madriguera5 Salió un compañero, Y le dijo: "Tente, Amigo; ¿qué es esto?" —"¿Qué ha de ser? responde: Sin aliento llego...10 Dos pícaros galgos Me vienen siguiendo." —"Sí (replica el otro), Por allí los veo... Pero no son galgos."15 —"¿Pues qué son?"—"Podencos." —"¿Qué? ¿Podencos dices? Sí, como mi abuelo. Galgos y muy galgos, Bien vistos los tengo."20 —"Son podencos: vaya, Que no entiendes de eso." —"Son galgos te digo." —"Digo que podencos." En esta disputa,25 Llegando los perros, Pillan descuidados A mis dos Conejos. Los que por cuestiones De poco momento30 Dejan lo que importa, Llévense este ejemplo.

FÁBULA XII

Los Huevos