(No falta quien quiera pasar por autor original, cuando no hace más que repetir con corta diferencia lo que otros muchos han dicho.)

Más allá de las islas Filipinas Hay una, que ni sé cómo se llama, Ni me importa saberlo, donde es fama Que jamás hubo casta de gallinas, Hasta que allá un viajero5 Llevó por accidente un gallinero. Al fin tal fué la cría, que ya el plato Más común y barato Era de huevos frescos; pero todos Los pasaban por agua (que el viajante10 No enseñó a componerlos de otros modos). Luego de aquella tierra un habitante Introdujo el comerlos estrellados. ¡Oh qué elogios se oyeron a porfía De su rara y fecunda fantasía!15 Otro discurre hacerlos escalfados... ¡Pensamiento feliz! Otro, rellenos... ¡Ahora sí que están los huevos buenos! Uno después inventa la tortilla, Y todos claman ya: "¡Qué maravilla!"20 No bien se pasó un año, Cuando otro dijo: "Sois unos petates; Yo los haré revueltos con tomates." Y aquel guiso de huevos tan extraño, Con que toda la isla se alborota,25 Hubiera estado largo tiempo en uso, A no ser porque luego los compuso Un famoso extranjero a la Hugonota. Esto hicieron diversos cocineros; Pero ¡qué condimentos delicados30 No añadieron después los reposteros! Moles, dobles, hilados, En caramelo, en leche, En sorbete, en compota, en escabeche. Al cabo todos eran inventores,35 Y los últimos huevos los mejores. Mas un prudente anciano Les dijo un día: "Presumís en vano De esas composiciones peregrinas; ¡Gracias al que nos trajo las gallinas!"40 ¿Tantos autores nuevos No se pudieran ir a guisar huevos Más allá de las islas Filipinas?

FÁBULA XIII

El Pato y la Serpiente

(Más vale saber una cosa bien que muchas mal.)

A orillas de un estanque, Diciendo estaba un Pato: "¿A qué animal dió el cielo Los dones que me ha dado? "Soy de agua, tierra y aire:5 Cuando de andar me canso, Si se me antoja, vuelo; Si se me antoja, nado." Una Serpiente astuta, Que le estaba escuchando,10 Le llamó con un silbo, Y le dijo: "¡Seo guapo! "No hay que echar tantas plantas; Pues ni anda como el gamo, Ni vuela como el sacre,15 Ni nada como el barbo; "Y así tenga sabido Que lo importante y raro No es entender de todo, Sino ser diestro en algo."20

FÁBULA XIV

El Manguito, el Abanico y el Quitasol

(También suele ser nulidad el no saber más que una cosa; extremo opuesto del defecto reprendido en la fábula antecedente.)