[464] Otra ficción bretona como la de Artús y el Santo Grial. Tristán esperaba una nave que le traía noticias de Iseo; los navegantes se olvidan de poner en el mástil la señal convenida para anunciar que las noticias eran buenas, y Tristán, creyendo por esto que Iseo era muerta, expira de dolor; pero en la nave venía la misma Iseo, la cual al ver a su amante muerto, cae a su lado sin vida.
[465] Otra leyenda del ciclo bretón. Ginebra era la mujer del rey Artús, Lanzarote su amante, y la dueña o aya Quintañona la que favorecía sus amores. Bien conocido es el romance cuyo comienzo recuerda el mismo Quijote.
Nunca fuera caballero
de damas tan bien servido,
como fuera Lanzarote
cuando de Bretaña vino,
que dueñas cuidaban dél
doncellas de su rocino,
esa dueña Quintañona
esa le escanciaba el vino.