y las aves sin dueño

con canto no aprendido

hinchen el aire de dulce armonía.

Fray Luis de León también la imitó:

Despiértenme las aves

con su cantar sabroso no aprendido.

[487] Intricados, como el entricadas que escribió antes, [pág. 223], [nota 440].

[488] Jaspe variado, esto es «de varios colores».

[489] Acordándose de bruto, se dijo brutesco por grutesco, o cosa hecha a modo de la rusticidad de las grutas; hoy grotesco.

[490] Ferviente por hirviente, como antes fadas por hadas, eran arcaísmos ya mucho tiempo antes de Cervantes, quien de intento los pone, remedando el estilo de los libros de caballerías, que usaban de estos arcaísmos para dar aspecto de antigüedad a la narración. Cosa igual hacían los autores de romances del siglo XVII; v. gr., el de aquel tan sabido que empieza: «Non es de sesudos homes... facer denuesto a un fidalgo». La f en el siglo XV ya no se pronunciaba en facer, fijo, etc., sino como una ligera aspiración representada por h, hacer, hijo; hoy hasta esta aspiración ha desaparecido y la h no tiene valor alguno.