[549] Esto es, que le había costado veinte años de ocupación, y que había pasado más de los diez años consabidos esperando la publicidad; a esta espera la llama con juego de palabras estado de pasante.

[550] Sujeto por ‘asunto’ pasa hoy por galicismo a ojos de muchos. Cervantes dice en otro lugar: «dar sujeto a sus versos».

[551] Brial, túnica usada en la antigüedad por hombres y mujeres. La demanda del Santo Brial, en lugar del Santo Grial (véase [página 230], [n. 463]), es desatino intencionado, como lo es el decir que el arzobispo Turpín escribió la historia de Artús (véase [página 233], [n. 475]).

[552] Es decir, sin valerse para el consonante del verso de las fáciles terminaciones esdrújulas que ofrece la conjugación, como mandábamos, mandándome, mándale, etc.

[553] De la confusión de las dos expresiones poco se me alcanza + poco entiendo, resultó la frase extraña, de Cervantes, poco se me entiende.

[554] La construcción: manando en oro, es resultado de la confusión de las dos frases manando oro y nadando en oro, sin que tenga nada que ver con la construcción intransitiva del latín: «culter manans sanguine». El Guzmán de Alfarache, por ejemplo, dice: «todos manábamos oro.»

[555] Potencia propincua, ‘posibilidad próxima, a pique, muy cerca’.

[556] El punto fijo o de longitud es el medio de determinar exactamente la longitud en alta mar. Como resolver el problema de la longitud en las cartas de marear era tan interesante para las grandes navegaciones de los españoles y portugueses, el gobierno de Felipe III ofreció varios premios a los que hicieran este hallazgo; siendo muchos los que gastaban su vida en tal estudio, que entonces parecía quimérico e imposible, dado el atraso de las ciencias y que aun para Newton fué irresoluble.

[557] ‘Cuando menos lo pienso’. El Diccionario de Autoridades dice: «Cuando menos se cata o cuando no se cata, frases para explicar una cosa impensada, que sucede cuando menos se espera o piensa.»

[558] Carnero es la sepultura común destinada en los cementerios a los cadáveres que no tienen enterramiento propio. Díjose de carne, como osero o huesera de hueso, sitio destinado en los cementerios a amontonar los huesos. Covarrubias añade: «y los papeles que no son de provecho, y por ser antiguos no se queman, poniéndolos en alguna parte retirada, dicen echarlos en el carnero; a imitación del de los muertos.» Esta frase no está en el Diccionario Académico.