[226] Lugar de Toledo, no lejos de la Catedral, entre la calle de las Cordonerías, de la Chapinería, de la Obra Prima y del Hombre de Palo.
[227] Lacería vale trabajo, miseria, y metafóricamente el sustento con que se pasa miserablemente la vida.
[228] Se notará que Lázaro abusa un poco de los juegos de palabras; aquí creo que quiere decir: ‘muy pasado, enjuto o demacrado, como la fruta pasa, me pasaba la vida con aquello’.
[229] En vez de los, la edición de Burgos pone lo, que pudiera ser un pleonasmo representando a la frase siguiente: sin comer.
[230] Quebrar el ojo al diablo, hacer lo mejor, más justo y razonable, pues así se le disgusta y da tormento; se usa, en general, quebrar los ojos a uno por desplacerle o desagradarle.
[231] Este le se refiere a objeto demasiado lejano, así que otras ediciones corrigieron: «en qué emplearía mi real que fuese mejor...»
[232] Su pleonástico precediendo al genitivo posesivo, como hoy «su padre de usted».
[233] Este me es lo que se llama un dativo ético, muy usado para indicar, por medio de un pronombre en dativo, la persona que moralmente se interesa en la acción del verbo. Es frecuente en griego y latín: «Depresso incipiat jam tum mihi taurus aratro ingemere.» (Georg. I, 45.)
[234] «Este modo de llorar los muertos se usaba en toda España (dice Covarrubias, s. v. «endecha» en 1610), porque iban las mujeres detrás del cuerpo del marido, descabelladas, y las hijas tras el de sus padres, mesándose y dando tantas voces, que en la iglesia no dejaban hacer el oficio a los clérigos, y así se les mandó que no fuesen; pero hasta que sacan el cuerpo a la calle están en casa lamentando, y se asoman a las ventanas a dar gritos cuando le llevan, ya que no les dejan ir tras él.» Hoy día todavía se hace cosa semejante en algunas aldeas.
[235] Luna quitó el arcaísmo, poniendo con gran priesa. Hoy se conserva el uso de a para indicar el modo, en vez de con en la frase adverbial aprisa, que está por a prisa. Compárese también a voces, a empujones, etc., etc.