Mientre él cantaba en el theatro, no era ninguno osado de se partir ende, ni ir a ningún logar por cosa[20] que mester le fuesse; e tanto durava i et tan affincadamientre lo fazíe, que alguno de los que estavan i veyéndolo, tan enojados eran de lo oir et de loallo con miedo, que por razón que estavan cerradas las puertas de los castiellos o de las villas, dexávanse despeñar a furto[21] por los adarves a dentro, et dellos[22] faziense muertos por tal que los levassen ende. E viniendo una vez de Grecia a Roma, entró en la cibdat en aquel carro mismo en que Octaviano Augusto venciera sus batallas,[23] et traienlo cavallos blancos, et él vistíe unos paños de pórpola lavrados a[24] estrellas doro, et traie en la cabeça una corona tal cuemo la dell ídolo de Júpiter, e otra en la mano diestra cuemo la de Phyton,[25] et ivan antél grandes compañas de joglares cantando las cantigas et diziendo las fablas de que los él venciera, et contando los logares en que contesciera cada una cosa; e ivan de pos él muchas gentes faziendo muy grandes alegrías; e los cavalleros et los nobles omnes llamávanlo el su vencedor, et fazienle derramar açafrán por las carreras; et yendo él sobrello much a passo, fazienle sacrificios de muchas naturas. E fazie pintar todas sus imágenes a manera de joglar, tañiendo cítolas et otros estrumentos. Et por quel porfazó[26] dello un joglar una vez, firiólo muy mal.

E tan grand estudio poníe en guardar la voz, cuemo uos de suso dixiémos,[27] que por tal de la guardar, cuando avié de llamar algun cavallero, otri lo llamava por él, et lo quel avié a dezir, diziégelo muy quedo. E en el logar de los juegos numqua fazié ninguna cosa a menos de[28] seer í el maestro de las vozes quel castigasse cuemo fiziesse et que no quexasse mucho las venas.

A muchos prometíe su amor porque lo loavan mucho: a algunos prometiógelo cuemo por encubierta, porque lo no loavan tanto como él querie.

Luego de comienço fué glotón et de gran luxuria et muy cobdicioso, mas ívalo començando poc a poco et encubiertamientre, así que cuydavan los omnes que lo fazié con yerro de mancebía; mas desque lo fué usando, bien semejava que avie de natura todos aquellos malos vicios...

178. De lo que conteció en ell año catorzeno.

... E quando Nero oyó aquestas nuevas de cuemo las Españas eran alçadas et Galba con ellas, tóvosse por muerto, et desmayó tanto, que allí perdió toda esperança de bien, assí que yógo[29] por muerto una grand pieça sin fablar; et desque acordó,[30] rompió sus paños et firióse mucho en la cabeça, llamando: «¡Mesquino, ¿qué será de mí?»

E sabet que ante que Nero muriesse, vió algunas señales de su muerte, assí que soñó una noche que andava sobre mar governando una nave, et falleciól el governage,[31] et levávalo su mugier, que era ya muerta, a unas tiniebras much estrechas, et cubríesse todo de formigas aladas; e otrossí abriósse una uez un luziello[32] por si mismo, et salió ende una grand uoz que lo llamó por su nombre.

Estando Nero en Roma en esta cueyta, llegól mandado de cuemol desampararan todas las otras huestes que eran por las otras tierras. Et los mandaderos diéronle las cartas a la tabla o seíe[33] yantando; et con pesar que ovo, trastornó la mesa, et dos vasos que teníe muy preciados, quebrantólos. Et tomó yaquanto[34] de poçón et encerrólo en una buxeta.[35] Et envió algunos de sus afforrados,[36] daquellos en que se él mas fiava, a la cibdad de Ostia a guisar una nave en que fuxiesse. E desí cometió[37] en poridat a alguno de los tribunos et de los centuriones si queríen foyr con él. Et los unos nol queríen responder, et ivan su vía; los otros dizienle descubiertamientre que no queríen; de guisa que uno dixo a muy grandes vozes:[38] «¿Fasta quando nos durará esta mesquindat que es peor que muerte?»

Començó a pensar Nero en muchas guisas por tal de no aver a obedecer a Galba, et asmó si saldríe al mercado de la cipdat, et que se parasse en medio de tod el común, et pidiesse mercet a todos quel perdonassen los males que fiziera fasta entonce; mas ovo miedo que si allá saliesse, ante que al mercado llegasse, seríe todo despeçado; et por ende dexó este cuidar fasta otro dia, et echósse a dormir. A la media noche despertó, et envió mandaderos por todas las casas de sus amigos, que los despertassen et les dixiessen que les rogava que viniessen fasta él. Et ni vinieron los amigos, ni tornaron los mandaderos. E quando el vió aquesto, levantósse, et tomósse[39] con muy pocos, et fué a todas las casas de sus amigos; et nol quiso abrir ninguno; et con grand cueyta tornósse pora su casa, et no falló í ninguno de todas sus guardas, ca fuxieran todos; ca assí cuemo él non se fiava en ninguno, otrossí ninguno non se fiava en él. E los en qui él más se fiava eran dos viles omnes; ell uno avié nombre Nimphidio, et ell otro Gemellio; et estos aborrecieran ya las sus crueldades, et por que veíen que matara muchos de sus amigos, tovieron que assí faríe a ellos; et por ende atoviéronse al consejo de los que lo queríen matar, et desamparáronlo.

E quando Nero se vió assí desamparado de todos, andó por sus palacios buscando alguno que lo matasse et no falló. Entonce dixo: «¿Ni é yo amigo, ni enemigo?» Et assí cuemo estava, descalço et en saya, fué corriendo quanto pudo por se echar en el rio de Tibre; mas desque llegó allá, repintiósse; et assí cuemo fué, assí se tornó apriessa, pensando de buscar algún logar ascondido en que assessegasse[40] so coraçón. E vistiósse otra vestidura sobre la saya, et cubrió la cabeça et puso un alquiná[41] ante la cara; et assí descalço como estava, cavalgó en su cavallo, et quatro compañones con él tan solamiente. Et desque llegó al logar o queríe ir, que es a una legua et a un migero de la villa, arrendó so cavallo en una espessura a unas çarças et a unos árvoles; et él fuesse a pie por un sendero que se desviava a una casiella que estava í escondida en muy fuerte logar et much esquivo.[42] Et tanto era el sendero áspero[43] de andar et lleno de çarças, que se ovo a despojar aquella vestidura que vistie et a echarla tenduda sobre los çarçales, porque estava descalço, et a andar sobrella de pies et de manos; et rompiósse toda la vestidura; et llegó él a aquella casiella a grand pena,[44] andando por cuevas e por peñas. E cuemo vinié cansado, echósse a dormir en un lecho muy pobreziello que í estava duna cócedra pequeña et cubierto dun paño viejo et roto.