Un dia el Indio que estaba preso en la Capitana con grillos mirando las Canoas que se llegaban á bordo, y estando descuidada la guarda que lo tenia á cargo se arrojó á nado con los grillos hasta meterse en una Canoa de las que estaban alli, y estando dentro él solo dió la vela y se fue huyendo, que como son tan ligeros aquellos Paraos, aunque salió luego el Batel y lo siguió no pudo alcanzallo: un Batel que á este Indio seguia tomo de camino un Parao, y en el un Indio y una India, é un mochacho, y los trajo á bordo de la Capitana en la misma Canoa. El General mandó dar á la India un espejo y un peyne y qüentas, y la mandó soltar luego que se fuese en su misma Canoa dandole á entender por señas que digese á los Indios que traxesen el arcabuz, y los grillos que llebaron los Indios, y que luego soltarian los que estaban en la Capitana, y asi la India se fue en su Canoa, aunque nunca vino respuesta; y porque otro dia adelante el Padre Prior, y el Piloto mayor habian de ir á ver la Costa con el Maese de Campo por la parte del Poniente, el General mandó que llebasen consigo aquellos dos Indios, y los soltasen á la Costa donde el dia antes vieron tomar tierra á la India que soltó el General, y queriendose partir aquella noche á media noche fueron debajo de cubierta á sacar los Indios, y el Indio mayor no quiso salir, antes se echaba en el suelo y se daba de cabezadas, y mordia á los Soldados que lo querian sacar, de cuya causa el Padre Prior dijo que lo dejasen, y ansi no los llebó, y á la mañana hallaron al Indio que se habia ahorcado de un madero junto al suelo, y asi quedó solo el mochacho, y aquel mismo dia vinieron á bordo muchas Canoas, como ordinariamente lo hacian. El general mando sacar el mochacho para ver si conoscia alguna Canoa, el qual comenzó á dar vozes á los Indios que venian en una, é dijo que alli venia su Padre, y como le vieron de la Canoa llegaron á bordo, y daban un fardo de arroz y batatas, y cocos para que comiese el mochacho. El General le pregunto por señas si queria ir con su Padre, y que le soltaria: el mochacho comenzó á llorar: el General le dijo que no llorase, y luego le mandó dar unos zaraguelles de lienzo, y un bonete, é un peyne y cuentas, y como el mochacho entendió que le querian soltar no hacia sino abrazar las piernas al General, y besarselas muchas vezes: el General le ató con una cuerda por el cuerpo, y asi bestido lo mando abajar por popa á donde estaba la Canoa de sus Padres, ó Debdos, y lo recogieron con gran regocijo y alegria, y lo abrazaban todos los de la Canoa, y lo arrebataron y quitaron las cuentas, espejo y peyne que llevaba, y se fueron con él muy contentos.
En esta Isla estando juntos el General y Religiosos y Capitanes é Oficiales de Su Magestad, propuso el Padre Prior que se debia poblar en aquella Isla, y desde alli despachar un Navio á la Nueva España, porque haciendose asi se ahorraba y abentajaba mucho tiempo para la navegacion de la Nao que habia de descubrir la vuelta, y seria mas brebe la venida de socorro, y los que quedasen poblados podrian entre tanto ver y descubrir lo que habia mas adelante hasta las Filipinas ó hasta donde les paresciese: el General dijo que poblar alli no cumpliria con lo que era obligado, y se le habia mandado por Instruccion de Su Magestad: demas que aquella Isla era pobre y no tenia otro aprovechamiento mas que la comida, y que por ninguna via dexaria de ir á las Islas Filipinas, y á otras á ellas comarcanas, como le era mandado, y aunque entonces hubo otras replicas no se trató más dello, y asi mandó el General dar prisa en la partida de aquel Puerto para proseguir nuestra navegacion.
En pago de la buena voluntad que el General á los de esta Isla con obras mostraba como hombres que ignoran todo genero de virtud, y son muy habiles y despiertos al mal, por descuido de un mochacho vieron ocasion para hacer una ruindad que fue la ultima y principal que hicieron, y fue que como un dia tubiesen los bateles en tierra tomando agua, y los indios de paz con ellos, poco antes quel sol se pusiese los bateles vinieron á bordo cargados de agua, y de toda la gente que en tierra habia estado, y paresce que quando llamaron á recoger no lo oyó un mozo Grumete que se habia metido entre los palmares por estar dormido, é por otro descuido paresciendo le estaba seguro, pues los Indios estaban de paz, mas al fin el se quedó sin que la gente lo hiciese menos: luego pues que los bateles llegaron á bordo salió el mozo á la ribera que como los Indios lo vieron lo martirizaron traspasandole el cuerpo muchas veces con las lanzas con la mayor crueldad del mundo con gran bozeria, y aunque la grita se oyó de las Naos no se entendió lo que era hasta que luego se echó de menos el mozo, y como se viese que faltaba saltó luego gente en el batel, y á toda furia fueron á tierra, mas llegaron tarde porque ya hallaron al pobre mozo hecho pedazos que segun las heridas que tenia parescia que lo habian atado en forma de aspa de pies y manos, y teniendolo desta manera le habian tirado con aquellas lanzas tiraderas que tienen, porque tenia mas de treinta heridas que le traspasaban el cuerpo, y despues le desollaron la cara y le metieron un palo agudo por la boca que le salia al colodrillo, y despues le apedrearon, y como los Indios vieron la Gente en el batel dejaron al mozo en el arenal y se subieron á la loma donde solian encaramarse, y de alli daban gritos y hacian fieros á los del batel, mostrando la camisa, zaraguelles y chamarreta de que habian despojado al malogrado mozo, que tan cruelmente mataron, y por señas decian, que fuesen donde estaban ellos que otro tanto harian de todos, mas no embargante esto siempre habia mientras lo que está dicho pasaba, gran cantidad de Paraos á torno de la Armada rescatando; mas con acuerdo de los Capitanes y Oficiales del Armada paresció al General aquella maldad no ser cosa que pase sin castigo, y con parescer de todos el General le cometió al Maese de Campo, el qual salió aquella noche en tierra con cien soldados, y fué á amanecer á un Pueblo que habia alli cerca, mas como los Indios tenian sus centinelas halló el Pueblo sin gente ninguna: á la mañana volviéndose al Puerto les puso una zelada en un palmar, y en la ribera ajuntando tres ó cuatro Canoas les puso fuego, y el se embarcó en los bateles, y como los Indios lo vieron acudieron á socorrer las Canoas, y viniendo con gran grita ya que llegaban cerca de las Canoas descubrieron una zelada, y asi no se hizo el efecto que se pensaba, aunque los arcabuzes hirieron y mataron algunos: prendieron solos quatro, los tres mortalmente heridos, el otro sin herida, á los quales mandó el Maese de Campo ahorcar en el mismo lugar donde mataron al pobre mozo, mas al Indio que estaba sin herida á ruego de los Religiosos lo traxo á la Nao, diciendo, que seria más servicio de Dios nuestro Señor y de Su Magestad llebarle á la Nueva España que no ahorcarle, é ansi se llevó á la Capitana.
El Maese de Campo viendo que á los Indios no se les podia hacer otro castigo en las Personas como lo merescia su maldad, mandó quemar las Casas de una Caleta, digo, aquella del Puerto y de toda aquella comarca é algunos Paraos que se pudieron haber en tierra, y ansi se repartió la Gente, unos al Pueblo donde habian ido aquella noche, otros por un Cabo de la Costa, otros por otra: quemaron cantidad de casas lo qual aunque poco fue una parte de castigo por tantas ruindades y traiciones como contra nosotros cometieron, habiendolos sobrellebado tantas vezes y con tantas ocasiones como dieron, y habiendo el General por tantas vias fecho dellos gente amiga, y se hizo para que quando otra vez alli arribasen Españoles vasallos de Su Magestad que les habian de hacer mejor acogimiento, y guardar con ellos mejor la palabra que daban de amistad, mayormente que de nosotros no rescibieron daño alguno hasta que dieron la última ocasion.
Esta Isla Goam es alta y doblada, y toda ella á la ribera de la Mar está llena de palmares de cocos, y otros arboles y toda poblada de Gentes, é asi mismo en los Valles donde hay rios esta poblado, y tiene muchas sementeras de arrozales, y muchos ñames, y batatas, cañas dulzes, y platanos, y estos son los mejores que he visto, porque en olor y sabor hacen gran ventaja á los de Nueva España: tiene ansi mismo mucho gengibre: hallose muestra de piedra azufre: los altos de la tierra todo es lomas peladas sin montes ni arboles, salbo en algunas quebradas: no se halló que comiesen, ni toviesen ningun genero de carne, ni ganado salvage, ni domestico, ni aves ningunas, salbo unas tortolillas que tenian en jaulas; y los Indios que teniamos en la Nao presos no querian comer carne ninguna, y á los principios no querian comer ninguna cosa de las nuestras: tienen pescados en cantidad que lo toman con anzuelos y redes, de lo qual tienen grandes aparejos, é algunas Personas vieron muchas vezes que estando los Indios rescatando en las Naos si pasaba por cerca de la Nao algun pescado de qualquier genero que sea se dejaban caer tras el y lo sacaban en las manos, lo qual es cosa de gran maravilla: son excelentes nadadores, las casas tienen altas, polidas é bien fechas, altas un estado del suelo sobre unos pilares de piedra grande, é sobre aquellos arman el sobrado y tienen su sala, camaras y repartimientos á una parte y á otra de la Sala, y sus dormitorios empetatados como camas de campo: sus barbacoas altas donde ponen su ajuar ú ropa, y sus bentanillas en las camaras, todo muy bien aseado, que para ser fechos sin herramientas es cosa de ver: Estas son las casas en que duermen: tienen otras casas bajas en el suelo donde cozinan y guisan de comer, y tienen todo el servicio y su barbacoa que tiene la gente de servicio para dormir, y las unas y las otras son cubiertas de palmas.
Tenian otras Casas grandes como Tarazana, que no son de vivienda sino de comunidad, en que ponen los Paraos grandes, y canoas á la sombra, y en cada barrio hay una atarazana destas, una de las quales estaba á donde tomamos el agua muy hermosa de quatro nabes, fecha en cruzero, que podian estar en ella muy á placer 200 hombres, cincuenta en cada nabe: eran muy espaciosas, anchas y altas, y muy de ver: en esta se dijo Misa los dias que alli estobimos; tambien se vieron algunos Paraos grandes, que dicen son para engolfarse de unas Islas en otras, y que llevan mucha carga. Todos estos traen un contrapeso á la parte del viento, segun la grandeza del Parao, con el qual se navega en ellos seguramente porque no pueden zozobrar: no se pudo entender si tienen Señor, mas de por lo que se vido parescia que no, sino que viven por barrios ó Parentelas, y asi lo parescia en las poblaciones.
Sábado á 3 de Hebrero partimos desta Isla de Goam prosiguiendo nuestra navegacion al Oeste, y asi corrimos hasta el Martes que fueron 13 de Hebrero por la mañana que vimos tierra, y arribamos sobre ella, y á hora de Visperas fuimos sobre ella y surgimos en una Bahia grande al reparo de unas Isletas pequeñas, y de la otra parte estaba la Isla grande: están las Isletas á la parte del Leste: Surgimos en 40 brazas, y luego el General envió en los bateles al Maese de Campo, y al Padre Prior, y al Capitan Martin de Goyte a buscar si habia en la Isla alguna poblazon, ó rio, ó Puerto, ó si se podia hallar algun Indio, é anduvieron por toda la Bahia y no hallaron Pueblo, ni Puerto, y aunque vieron Canoas algunos Indios no les quisieron aguardar ni llegarse á ellos.
Luego Domingo que fue el siguiente dia vino una canoa á bordo, y alli por señas dió á entender que la Isla grande se decia Zubu, y ansi mismo nombró algunos principales, é Pueblos de aquella comarca: el General les dió cuentas é bonetes de grana, y cochillos é otras cosas, y los embió contentos, y les rogó que llamasen los Principales porque los queria hablar y asentar amistad con ellos, y ellos prometieron que ansi lo harian. Otro dia vinieron mas canoas, aunque no muchas como en la Isla de los Ladrones, y digeron, que algunos dellos eran Principales, y que se querian sangrar con el General, lo qual es señal de amistad, y hecho este siguro, entraron en la Capitana donde el General les hizo todo buen acogimiento, y les dió colacion y de beber, y despues les dió cosas de resgates, con que mostraron tener todo contentamiento, y entre los Principales que vinieron, uno dellos dijo llamarse Caobos, y queriendo saber si era aqui donde estubo Bernardo de la Torre[81] paresció que no estubo en el mismo Puerto, aunque por señas y por los Pueblos que nombraban entendimos ser la misma Isla, la Isla donde estubo Bernardo de la Torre, que es la Isla que dicen Tandaya, sino que Bernardo de la Torre estubo á la parte del Norte, y nosotros estabamos á la parte del Oeste, y señalaron que Tandaya estaba en la misma Isla lejos de alli acia el Poniente, y asi mismo uno dellos nombró el Capitan Calabaza, y que lo habia visto en Tandaya, que es el mismo Bernardo de la Torre, que paresce que aca se decia á los Indios le llamaban el Capitan Calabaza. Como no teniamos Lengua que entendiese, sino lo que entendiamos por señas no pudo el General darles á entender lo que quisiera decir, mas de decirles que eramos del Rey de Castilla, y la voluntad que Su Magestad les tenia, y que veniamos á contratar con ellos y que seriamos sus Amigos, y ellos decian por señas que serian contentos dello, y que serán amigos de Castilla, y desta manera venian cada dia y entraban en los Navios, y traian bino de palmas con que convidaban á beber á todos. El General les dijo que le vendiesen algunos puercos y gallinas que se los pagarian muy bien, y ellos decian que si traerian; é un dia trageron un gallo y un huebo solo: el General les dijo que no queria sino de cada cosa mucho, por que era para mucha gente, los quales respondieron que ellos traerian mucho de aquello, y ansi lo entretubieron en palabras algunos dias, y en todos ellos no trageron cosa alguna, sino fue un cochino que un Principal presentó al General, y él se lo pagó bien en cosas de rescates, y asi de alli adelante todos acudian á las Naos, porque aunque no tragesen cosa el General les daba cuentas de resgate, y ellos no venian por otra cosa: acudia siempre gente de nuevo á pedir, porque son en extremo grado amigos de tomar, mas dar no lo darán, sino fuere por mas interese de lo que vale.
Visto que no nos querian vender nada, sino traernos en palabras procuró el General que se buscase Puerto en aquella comarca, y embió al Capitan Juan de la Isla en un batel esquifado y dos Religiosos que fueron con el, y doblando una punta de la dicha Isla corrió acia el Norte seis ó siete leguas, y no halló Puerto sino dos Bahias, en la una de las quales le salieron los Indios á la Ribera, y le hicieron señas que se querian sangrar con él, y hacer amistad, y como no llegaron al Batel digeron, que saltase uno en tierra, é un Gentil-hombre del General que iba con el dicho Juan de la Isla que se decia Francisco Gomez se ofreció á salir en tierra é hacer el siguro, é ansi dicen, que luego saltó del Batel en el agua sin licencia del Capitan, y sin esperar lo que se debia hacer con acuerdo, y los Religiosos le digeron que se volviese y no fuese solo, y no quiso sino ir á tierra: queriéndose sangrar con el Principal, salió del monte un Indio y se llegó donde estaba el Francisco Gomez, y por entre los Indios que estaban con el le dió con una lanza por los pechos que casi no tubo lugar de volber al Batel, y murió luego. En este viaje se detubo Juan de la Isla seis dias, y en este tiempo el General embió al Alferez mayor con otro Batel esquifado á la parte del Sur de la dicha Isla con un Principal que vino á las Naos que se decia Calayon, que dijo haber en su Pueblo Puerto bueno, lo qual despues se entendió que debia ser bellaqueria porque el Indio lo llebó á un rio quatro ó cinco leguas de las Naos, y el rio era grande, sino que á la entrada no tenia mas que una braza de agua, y dentro hacia un grande estero, por el qual el Indio los metió, y en el estero el Indio dijo, que se quedase el Batel alli, y que el se queria ir á su casa porque era tarde, y que luego otro dia que fuese de dia volberia á llebarlos, y que se fuese en su canoa con el Alferez á ver su casa, y que el dejaria dos Indios en rehenes dentro del Batel; y aunque el General le habia mandado al Alferez que no saltase en tierra, porque el Indio no pensase que lo dejaba de miedo, dijole que fuese ansi, y ansi fueron en la canoa con el Indio el Alferez mayor, y el Algoacil mayor, y otros dos gentiles hombres del General, y uno de dos Religiosos que iban en este Batel, y el Indio los llebó como una legua por el estero arriba hasta un Pueblezuelo de obra de 20 casas, y alli desembarcaron, y el Indio los metió en su casa, y les mostró á su muger y hijos, á los quales el Alferez mayor les dió algunas cuentas, y resgates que llevaba, y el Indio les dijo, que holgasen alli hasta que les traxesen de comer. Los del Batel que quedaron atras paresciendoles que habian fecho mal en dejar ir al Alferez tan solo con el Indio se fueron por do vieron ir la canoa, y como fueron cerca del Pueblo, los dos Indios que habian quedado por seguro en el Batel saltaron de la canoa á nado y se fueron á tierra á donde estaba el Principal, y le dijo como iba el Batel con lo qual el Principal paresce que se turbó y salió corriendo al rio, y el Alferez le dijo ¿que habia? y el Indio señaló que iba el Batel: el Alferez le señaló que se asegurasen que el le haria volber, y asi fueron á la Ribera donde estaba el Batel, y el Alferez y sus compañeros se embarcaron, y no quisieron volber á la casa del Indio, aunque se lo rogó, y el Indio prometió que otro dia siguiente volveria á la Armada, mas no vino ni nunca mas lo vimos, por donde se sospechó queria hazer alguna traicion al Alferez, llebandole como le llebó á su casa sin la gente que iba con él, y despues que otro dia entendieron los Indios la muerte de Francisco Gomez no paresció ni vino mas Indio, ni vino á las Naos. Esta Isla por esta parte á la Mar es todo manglares, que no pueden entrar los Bateles, y ansi no vimos poblacion ninguna en aquellas Isletas pequeñas que estan á la parte del Leste: tienen algunos palmares de cocos en la Isla grande, y en una de aquellas Isletas pequeñas que estan á la parte del Leste tienen algunos palmares de cocos. El General hizo tomar la posesion[82] en nombre de Su Magestad. En una Isleta destas pequeñas se tomó el altura en 12 grados largos, aunque tambien difieren los Pilotos en ella.