Tomose informacion de como se halló el Niño Jesus y quien lo halló, dónde y cómo estaba, y que Personas se hallaron presentes, para que quede memoria del origen desta fiesta é Invencion del Niño Jesus.
Y puesto caso que cada noche daban rebatos y arma en el Campo los naturales, algunos dias vinieron al Real algunos Indios á decir que querian paz, y hablaron al Governador, el qual siempre les dijo, que viniesen que él los resciviria de paz y les guardaria toda buena amistad, y los favoresceria en todo lo que pudiese, é un dia vino un Principal, é dijo ser hermano de Tupas que es el Señor deste Pueblo de Zubu, y dijo, como venia de su parte á sangrarse con el Governador, y á hacer amistad: el Governador le dijo que viniese el mismo Tupas, y los demas Principales, porque con todos ellos queria tratar y asentar la paz y amistad, y se sangraria con Tupas para que tubiesen mas seguridad, y el Principal tornó á decir, que el Tupas estaba lejos, y que de alli á tres, ó quatro dias vernia, y que todavia se queria él sangrar por tener mas seguridad: El Governador mandó que el Principal se sangrase con el Maese de Campo, y asi se hizo, y le mandó que digese á Tupas, que siguramente sobre su fee y palabra podia venir al Campo á tratar y asentar la paz, sin que rescibiese daño alguno; y porque mas siguramente lo pudiese hacer le dió un paño de manos labrado blanco, diciendoles, que quando viniesen traxesen aquel paño puesto en una bandereta alta, y ansi podrian venir siguramente, y que tobiesen por señal quando quisiesen venir al Real á tratar algo traer una banderilla blanca que seria señal que venian de paz, é ansi no se les haria mal ni daño, é ansi se fué, y pasaron quatro ó cinco dias que no vino el Tupas, aunque cada dia venian Indios al Campo y pasaban Paraos por delante del Armada, y todos pasaban, entraban, y salian con la señal blanca como de paz, diciendo, que ya venia Tupas, y de hoy á mañana se pasaron algunos dias, y en este medio tiempo el Governador juntó en consejo á los Religiosos, Capitanes, é otras Personas y les trató y propuso, como los naturales desta Isla mostraban tener gran temor de venir, que estaban muy recatados, que si por caso viniese el Tupas como los habia prometido, si seria bien se les diese á entender sus culpas pasadas, pues se debia entender, que por la memoria dellas se recataban tanto, y perdonandoles todo lo pasado en nombre de Su Magestad, si seria justo que haciendose la paz é amistad diesen algun reconoscimiento ó tributo á Su Magestad, y se ofresciesen de nuevo por sus vasallos; é habiendo platicado sobre ello, todos de una conformidad, digeron: que les parescia era muy acertado se les digese y representase lo pasado, para que supiesen que lo sabiamos, porque tenian por cierto que recatarse ellos tanto, era por causa de temer no les fuese hecho algun daño por ello, y que perdonandoles de todo en nombre de Su Magestad, ofresciéndose de nuevo por sus Vasallos, era muy justa cosa diesen algun moderado reconoscimiento que no les pusiese en trabajo ni nescesidad, y esto dieron por su Parescer, y como los Indios cada dia venian al Campo siempre el Governador envió á rogar al Tupas que viniese, por que el queria ser su amigo y favorescerle, y tantos fueron los Mensageros que fueron y vinieron, que determinaron de venir, é un dia vino el[89] otro Principal con obra de quarenta ó cinquenta Indios, y el Governador lo rescibió graciosamente y con toda beninidad, y les dijo, como él habia deseado su amistad, y les queria favorescer en todo lo que pudiese, embiando á rogar desde el primero dia que llegó á este Puerto, porque la Magestad Real del Rey de Castilla nuestro Señor los tenia por suyos, y como á tales los mandaba favorescer, y no sabia, ni entendia, porque reusaba su amistad, mayormente que él no les habia hecho daño, pudiendoselo haber hecho, y que holgaria que todos los Principales desta Isla viniesen para con todos tratar y asentar la paz, y el dicho Tupas respondió, que él queria paz y amistad, y si no habia venido antes era porque tenia miedo, y que se queria sangrar con el Governador por que estobiese mas siguro, y que lo que él, y el otro Principal que con él venia que se llamaba Tamuñan hiciesen se cumpliria y guardaria, y se sangrasen luego, y el dicho General dijo, que se tratase de las condiciones de la paz, y de lo que los unos habian de guardar con los otros y los otros con los otros, y se asentase en una Escritura, para que cada una de las partes tobiese la suya, y que concertada la paz se sangrarian luego, aunque querian certificarse y saber, si esta paz y amistad habia de ser perpetua, estable, y firme, ó si se habia de quebrar otro dia, porque el que la quebrase despues de concertada seria dino de gran culpa; el Tupas respondió que la paz habia de ser verdadera, y no para quebralla, y que ellos ansi lo querian, pero queria que se sangrasen luego por estar mas siguro: el Governador dijo, que fuese ansi, y que él se queria sangrar con él, con condicion que dentro de tercero dia primero siguiente se asentasen y declarasen las condiciones de la paz que se habian de guardar de una parte á otra, y no efectuandose dentro deste termino la sangria y amistad que entonces hacia fuese en si ninguna: ellos fueron contentos dello, y ansi se hizo que el Governador se sangró del pecho en una taza, y lo mismo el Tupas y Tamuñan, y sacada la sangre de todos tres se revolbió en un poco de bino, el qual se echó en tres basos, tanto el uno como el otro, y lo bebieron todos tres á la par cada uno su parte; y fecha esta ceremonia el Governador les dijo, que les queria descubrir su corazon, para que entendiesen los grandes bienes que de su amistad á todos les vernia, y lo mucho que Su Magestad los queria, y luego les dijo: que bien sabian ellos, y él tambien como quando Magallanes Capitan General de Su Magestad llegó á esta Isla, su Padre del dicho Tupas, y todos los demas Principales desta Isla le rescibieron de paz é amistad, y se tornaron Christianos, y rescibieron el Santo Bautismo y la Ley Evangelica, que es la de Dios verdadero Todo Poderoso, é asi mismo de su propia voluntad se dieron y ofrescieron por vasallos de Su Magestad, y se pusieron debajo de su Real amparo, y pidieron al dicho Capitan Magallanes que como tales los amparase y defendiese de sus enemigos, el qual se ofresció á los defender y favorescer, é ansi lo hizo yendo en Persona con su gente muchas veces á pelear en su favor contra el Rey de Matan, y al cabo murió en la misma guerra yendo en favor dellos, y que en pago de tantas y tan buenas obras lo que ellos hicieron fue apostatar y dejar la Ley Evangelica y Doctrina verdadera que habian profesado, y vueltose á sus ritos y zeguedad antigua, por lo qual habian sido y eran dinos de grandisimo castigo; y demas desto estando en este Pueblo entre ellos la gente que quedó de los de Magallanes en su defensa, guarda, é amparo deste Pueblo, los Principales dél no contentos con la maldad arriba dicha, habiendoles convidado un dia, y estando con ellos comiendo con toda siguridad, dieron sobre ellos á traicion, y mataron mas de treinta Españoles y hirieron á los demas, y los tomaron su ropa, é hacienda; por lo qual ansi mismo eran dinos de grandisimas penas. Lo tercero era, que habiendo él venido á este Puerto en nombre de Su Magestad, y requiriendoles de paz é amistad, é imbiandole á decir á Tupas que le traia presente y mensage del Rey de Castilla, lo habia despreciado, y no lo habia querido oir, ni escuchar, antes puestose con mano armada á querer pelear con él, lo qual ansi mismo era dino de gran castigo, y pena, y que todo esto no se les decia para hacerles mal por ello, antes por dalles á entender, y que conosciesen la grandeza y bondad del Rey de Castilla, el mas clemente y mayor Rey de la Christiandad, por que él en su Real nombre les perdonaba todo lo pasado para que por ello agora, ni en algun tiempo no se les pudiese imputar culpa, ni darles castigo, ni tratar dello, sino que quedase como si no hubiera pasado, esto con condicion que de nuevo se diesen y otorgasen por vasallos de Su Magestad, y jurasen de le ser en todo tiempo leales y fieles; y que para que esto se entendiese que lo hacian de su voluntad, y que seria perpetuo, diesen algun reconoscimiento en cada un año para Su Magestad, y que haciendo esto él en su Real nombre los ampararia y defenderia y seria contra sus enemigos, y para esto asistiria y permaneceria en este Pueblo de asiento donde habria muy gran contratacion, de que á ellos les viniesen muy grandes provechos. Los Indios estubieron muy atentos á toda esta platica, muy humildes, los rostros é ojos sin alzarlos del suelo hasta que oyeron lo del perdon, con el qual rescivieron muy gran contento á lo que mostraron, y digeron que ellos eran niños quando pasó lo quel Governador habia dicho, y los viejos sabian como habia pasado, y que ellos eran Vasallos y Esclabos del Rey de Castilla, é ansi lo querian ser, y que en lo del tributo y reconoscimiento, quel Governador les digese lo que habian de dar, solamente le hacian saber que no tenian oro en este Pueblo: el Governador les dijo, que si no tenian oro no queria él que lo diesen sino lo que en su tierra cogiesen y criasen, y que darian lo que buenamente pudiesen, sin que por ello viniesen á ponerse en nescesidad, y trabajo, y que el que tobiese arroz diese arroz, y el que millo diese millo, y cada uno de lo que tenia de su labranza y crianza, porque no lo hacia por la necesidad que el Rey de Castilla desto tenia, ni que por ello hobiese de ser mas rico, sino que seria tributo y señal de como lo reconoscian por Señor, y que lo que podian y habian de dar ellos lo tratasen entre si, que él no se lo queria limitar, mas de que rescibiria lo que de su propia voluntad poco ó mucho lo que le quisiesen dar, y que tambien era necesario que hiciesen los prescios de las cosas que habian de contratar de bastimentos, é otras cosas, para que los Castellanos y ellos supiesen y tubiesen entendido lo que habian de dar y rescibir, porque se vendiese y comprase, y que se pusiese por escrito con todo lo demas: ellos dixeron que ansi seria, y lo platicarian entre si, y volverian dentro de tercero dia á dar fin y conclusion en ello, y á que señalase y repartiese la tierra y sitio que los Españoles habian de ocupar, y la que ellos habian de tener: todo esto se trató por Lengua de dos Moros que andaban entre estos naturales, que entienden la Lengua Malaya; y fecho esto el Governador les dió colacion de conserva y bino de Castilla, que ellos beben bien, y se fueron muy contentos á lo que mostraron, y estos tres dias hubo de paz que no hubo arma ni rebato en el Campo, y los Indios pescaban dentro del mismo Puerto con lumbres y estovieron muchos Indios en la mesma Playa poblados en unas Casas desviadas del Campo de los Españoles, é algunos entraban y salian en él y al tercero, quarto, y quinto dia visto que no venian el Governador preguntó á los Indios que venian al Real, cómo no venia Tupas y los Principales á concluir la amistad, y ellos decian, que no venian porque andaban recogiendo lo que han de dar á Su Magestad, y tenia verguenza de no traello delante, y con esto se tardaba: el Governador le embió á decir, que no dejase de venir por eso, que concluido en lo que habian de dar, y asentada la paz ternia tiempo para recogello, y que viniese y concluyese, y tampoco vino hasta que se entendió que debia ser todo dilaciones como lo pasado, y con el Moro, é Interprete que vino al Real le embió á decir á Tupas, que él habia cumplido con él, y el no en lo que habia quedado con el Governador á cerca de volber á concluir el negocio, y que el termino de la sangria era pasado, que si pensaba ser su amigo y tener paz que viniese, y sino que se declarase, é ansi fue el Moro, é nunca mas volvió él ni otro ninguno Indio, ni se llegaban, ni parecian por mar ni por tierra cerca del Campo como solian, por donde se entendió que los Moros debian hacernos mala terceria, sino que como no habia otras Lenguas necesariamente habiamos de tratar los negocios mediante ellos, y aunque veiamos pasar algunos Paraos de un cabo de la Isla al otro no se llegaban ya como solian.
Estando desta manera Miercoles 23 de Mayo por la mañana despues de haber rendido las centinelas salió del Real un Gentil-hombre de mi compañia que se decia Pedro de Arana, solo, y se fue paseando por la Ribera de la Mar mas de un tiro de arcabuz del Campo con estar pregonado con bando, que ninguna Persona saliese del Campo con graves penas, é yendo por la misma ribera junto á un Palmar dió en una emboscada de Indios que arremetieron á él viendolo solo, y como no llevaba armas defensivas mas de arcabuz en la mano, le atravesaron una lanza por el cuerpo sin darle lugar á que se pudiese aprovechar del arcabuz, é ansi le mataron, y le cortaron la cabeza en un momento, y se la llebaron sin que del Campo pudiese ser socorrido, y los Indios huyeron en un Parao que tenian en la costa, y se fueron sin poderles hacer daño alguno, y desta manera guardan estos Indios destas Islas las pazes é amistades, que estando delante ninguna cosa niegan ni dicen de no á nada, y vueltas las espaldas veinte pasos, no cumplen cosa de lo que prometen, ni saben que cosa es verdad, ni la tratan, y por esto se entiende que con estos será trabajoso poder contratar por via de amistad sino conoscen subgecion ni temor.
Otro dia siguiente el Maese de Campo y Capitan Martin de Goyte con los bateles fueron á un estero y manglar muy cerrado, dentro del qual se tubo noticia se habian acogido los Indios que mataron á Pedro de Arana, y como no volvieron aquella noche porque en el Campo quedaba poca gente, el General salió á dormir esta noche en tierra, que hasta entonces siempre habia dormido en la Nao, aunque todos los dias estaba en tierra proveyendo lo necesario y sacó alguna gente mas de la de las Naos para que ayudasen á hacer la centinela, mas como era la primera noche que habia quedadose á dormir en tierra mandó al Alferez general Andres de Ibarra, que con los Gentiles hombres de su compañia hiciesen cuerpo de guardia á la Puerta de la casa donde el General dormia para que si se ofresciese necesidad desde alli pudiesen acudir todos juntos, y aunque el Alferez se lo dijo como Su Señoria se lo habia mandado, é algunos dellos velaron sus quartos, otros lo reusaron, y no lo quisieron hacer, aunque no se dió parte dello al dicho General. Otro dia siguiente volvió el Maese de Campo, y dió noticia como dentro del dicho manglar en unos zuburucos[90] de mal pais habia topado trece, ó catorce casas de Indios, é alguna gente en ellas, é habia hallado el Parao en que habian llebado la cabeza de Pedro de Arana bañado de la misma sangre, y que habian quemado las casas, é algunos Paraos que alli tenian, y prendieron siete ó ocho Indios que trageron al Campo.
El General mandó que otro dia siguiente que fueron 27 de Mayo se hiciese Lista y nomina ante los oficiales de la Real Hacienda de la gente que aca quedaba para embiar relacion dello á Su Magestad, y estando el dicho General aguardando á que viniesen las compañias en un xacal con algunos de los oficiales de Su Magestad, y el Escribano de Governación, llegaron seis ó siete de los Gentiles hombres, é uno dellos que se llamaba Pedro de Mena comenzó á hablar al General diciendo, que Su Señoria les habia mandado le hiciesen cuerpo de guardia cada noche, y que no eran obligados á ello, porque aquel oficio era de mozos de espuelas, y Azemileros, y dijo otras palabras desacatadas. El General mandó se fuese de alli: fuese, y los que quedaron comenzaron á tratar del negocio con harto desacato hasta que el General les puso silencio, y se fue cada uno por su parte: luego vinieron los Capitanes con sus compañias, y se hizo la lista, la qual acabada, y venido á noticia del Maese de Campo el desacato que los Gentiles-hombres habian tenido con el General se lo reprehendió, y les mandó que pues eran tan mal considerados que se metiesen en las compañias á serbir en ellas, é que él daria quien hiciese guardia al General: ellos andubieron desabridos haciendo corrillos entre si, y el General se fue á dormir aquella noche á la Nao como lo tenia de costumbre.
Aquella noche casi á media noche pusieron fuego al mismo xacal donde pasó la Lista que está junto á la misma casa donde el dicho General tiene toda su ropa y hacienda cerca de otra casa donde están las municiones y resgates de Su Magestad, y como todas ellas son de paja comenzó á arder el dicho xacal con gran furia, y como toda la gente acudió al remedio fue Dios nuestro Señor servido se apagase casi milagrosamente por la gran diligencia que en ello se puso, en lo qual se chamuscaron y lastimaron algunos soldados que en ello entendian: entendiose claramente haber sido maldad cometida por algunos de los del Campo, por que se halló un poco de cuerda con que pegaron el fuego entre la mesma paja y fue maravilla grande no encenderse todo el Campo sin que se escapase cosa ninguna, y vista la maldad tan grande el Maese de Campo hizo sus diligencias é informaciones, y prendió al Pedro de Mena, y á otro Gentil-hombre llamado Esteban Terra, y por la culpa que halló contra este hizo justicia dél en amanesciendo, por donde se entenderá que no solamente hay enemigos de fuera, pero dentro en el mismo Campo, los quales siendo malos pueden hacer y causar mayores daños como Ladrones de casa, por donde se entenderá quan necesario y conviniente es la brebedad del socorro que ha de venir de Nueva España. (Orig. A. de I.)
[28].
(1565.—15 Febrero.)—Testimonio de toma de posesion de Ybabao. (A. de I. Pat. 1, 1, 1/23.)
En la nao Capitana a quinze dias del mes de hebrero de mill e quinientos y sesenta y cinco años estando el armada rreal surta cerca de una ysla grande que los naturales della dieron por señas a entender llamarse cibabao[91] el muy ylustre señor miguel lopez de legaspi governador y capitan general por su magestad de la gente y armada del descubrimiento de las yslas del poniente por ante mi fernando rriquel escrivano de la dicha armada e de la governacion de las dichas yslas dixo que por quanto su señoria embia al alferez general andres de ybarra a hazer la amistad con un yndio natural de esta ysla nombrado calaion que dixo ser principal y combiene que en nombre de su magestad se tome posesion della por ende que dava e dio su poder cumplido al dicho andres de ybarra para tomar posesion en nombre de su magestad de la parte e lugar donde ansy fuere con el dicho yndio e de todo lo demas a ella sujeto e comarcano y en fe dello otorgo el presente auto ante mi el dicho escrivano y testigos yuso escriptos con sus yncidencias y dependencias anexidades y conexidades e lo rrelievo en forma de derecho e lo firmo de su nombre siendo testigos el aguazil mayor graviel de rribera e amador de arrizun juan pacheco gentiles hombres[92] del señor governador miguel lopez—paso ante mi fernando rriquel escrivano mayor, &.