le echó la última fuera.
A informarse del dolor
acudió al punto la lengua,
y dijo en sangrientas voces:
—La mala, maestro, no es ésa.
Disculpóse con decir:
—¿No es la última de la hilera?
—Sí —respondió—; mas yo dije
penúltima, y ucé advierta
que penúltimo es el que