EL PERRO Y EL ASNO[23]
Isopo cuenta que había
un hombre en cierta nación
que para su recreación
una perrilla tenía;
ésta, al entrar cada día
en su casa, si tardaba,
le halagaba y retozaba,
por cuya causa a la mesa
Isopo cuenta que había
un hombre en cierta nación
que para su recreación
una perrilla tenía;
ésta, al entrar cada día
en su casa, si tardaba,
le halagaba y retozaba,
por cuya causa a la mesa