pruebe de mi prior el chocolate.
Oyendo el hombre la indirecta rara,
se fué, brotando bermellón su cara.
Llega un necio en seguida,
y Cobos dice: —Excuse la venida:
mientras el cargo ejerza de portero,
no entra aquí ni gandul ni majadero.
Despedido el segundo visitante,
cata el número tres. —Coja el portante
—prorrumpe el fiero Cobos— usiría: