—Pues, hermano, mentiras o verdades,
sus indirectas son atrocidades.
Dijo bien el prior; mas como hay entes
en grado escandaloso impertinentes,
échaseles también de buena gana
tal cual indirectilla cobosiana.
LA ALACENA
Caminando un relator
del Consejo de Ultramar,
hizo noche en un lugar