Pero hoy ¿dónde mirar? Un golpe mismo

hiere al César y a Dios. Sorda carcoma

prepara el misterioso cataclismo,

y como en tiempo de la antigua Roma,

todo cruje, vacila y se desploma

en el cielo, en la tierra, en el abismo.

XIV

Perdida en tanta soledad la calma,

de noche eterna el corazón cubierto,

la gloria muda, desolada el alma,