más rebelde a tu voz, más atrevido;

entre nubes de fuego alza su frente,

como Luzbel, potente;

pero también, como Luzbel, caído.

A medida que marcha y que investiga

es mayor su fatiga,

es su noche más honda y más oscura,

y pasma, al ver lo que padece y sabe,

cómo en su seno cabe

tanta grandeza y tanta desventura.