Que a merced de los vientos se agita inquieta,

Señalando regiones que nadie ha visto

Tiende inmóvil sus brazos la fe de Cristo:

Luces, sombras, murmullos, flores, espumas,

Transparentes neblinas, espesas brumas,

Valles, montes, abismos, tormentas, mares,

Auras, brisas, aromas, nidos y altares,

Vosotras en el fondo del alma mía

Despertáis siempre un eco de poesía:

Y es que siempre a vosotros encuentro unido