Verte presente agora me parece

En aquel duro trance de Lucina,

Y aquella voz divina,

Con cuyo son y acentos

A los airados vientos

Pudieras amansar, que agora es muda,

Me parece que oigo que a la cruda,

Inexorable diosa demandabas

En aquel paso ayuda;

Y tú, rústica diosa, ¿dónde estabas?