Tristes querellas usa,
Que con llanto abundante
Hacen bañar el rostro del amante.
Por ti, el mayor amigo
Le es importuno, grave y enojoso;
Yo puedo ser testigo
Que ya del peligroso
Naufragio fui su puerto y su reposo.
Y agora en tal manera
Vence el dolor a la razón perdida,