Los ecos de la gloria y de la guerra.

¡Guerra, nombre tremendo, ahora sublime,

Único asilo y sacrosanto escudo

Al ímpetu sañudo

Del fiero Atila que a occidente oprime!

¡Guerra, guerra, españoles! En el Betis

Ved del Tercer Fernando alzarse airada

La augusta sombra; su divina frente

Mostrar Gonzalo en la imperial Granada;

Blandir el Cid su centellante espada,