Las bellas ninfas de la bella Gades;

Absortas te envidiaron

El pie donoso y la mejilla pura,

El vivo esmalte de tus labios rojos,

El albo seno y la gentil cintura.

Yo te miraba atónito: no empero

Sentí en el alma el pasador agudo

De bastarda pasión; que a dicha pudo

Del honor y el deber la ley severa

Ser a mi pecho impenetrable escudo.