Tu noble aspecto revelaba apenas,
Un infortunio, un rasgo generoso,
Un sacrificio heroico hervir hacía.
Entonces agitado
Tu rostro angelical resplandecía
De más purpúreo rosicler cubierto:
Del seno relevado
La extraña conmoción, el entreabierto
Labio, las refulgentes
Ráfagas de tus ojos